• Vidas a la Carta

    La apasionada vida de Virginia de María

    Si uno piensa en ella lo primero que recuerda es a una mujer alegre divirtiéndose en la cocina de un estudio de televisión. Es que para la chef Virginia de María, la comida es mucho más que una entretención: es un reflejo de lo apasionada que es con su propia vida. Una mujer que no tuvo miedo en perseguir durante un año al hombre de su vida, que decidió enfrentar la culpa que le generaba no poder estar siempre con sus tres pequeños hijos y que por sobre todo lucha por seguir manteniendo su individualidad.

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    Karyn Coo: La loca vida de la diseñadora del momento

    Su nombre comenzó a escucharse a mediados del año 2011. Algunos fashion hunter (cazadores de tendencia) comenzaron a hablar de una chilena radicada en Argentina que confeccionaba una ropa increíble. Afortunadamente, no hubo que esperar mucho para que Karyn Coo se hiciera conocida en toda Latinoamérica luego de ser la ganadora de la segunda temporada de “Project Runway Latinamerica”, el prestigioso reality show norteamericano que busca a las nuevas joyas del diseño de vestuario.

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    Ariel Levy: “Nunca he sido muy pudoroso”

    Durante los últimos años se convirtió en el niño símbolo de las comedias chilenas made in Chile. Pero bastaron un par de fotos en las redes sociales, para que muchas mujeres comenzaran a verlo con otros ojos. Dejó de ser el galán alternativo para transformarse en una especie de sex symbol.

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    La Eterna Búsqueda de Lucía López

    Si hay algo que ha marcado la vida de Lucía López son sus ansias por conocer nuevos horizontes. Una eterna seguidilla de decisiones que ella tomó y de las cuales se siente orgullosa, aunque a los ojos de muchos hayan sido demasiado impulsivas.

  • Vidas a la Carta

    Lorena Bosh: la vida detrás de La Negra Fabiola

    Es la mujer encargada de dar vida a una de las protagonistas de "Soltera Otra Vez", pero detrás de su éxito esconde una vida digna de una teleserie... al menos una donde muchas matarían por ser la protagonista,

  • Vidas a la Carta

    Francisca Imboden: “Nunca creí en el hombre ideal”

    La talentosa Francisca Imboden abre su corazón y nos habla de su vida profesional, familiar y amorosa.

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    Tonka Tomicic: “El matrimonio va sí o sí este año”

    ¿Cómo ha sido el regresar a un programa estelar? Por que desde “Tonka Tanka” que no estabas en ese horario… Es distinto. Yo sé que todo se va a ver en la noche, pero en este rompecabezas que es “Proyecto Miss Chile” no me toca grabar mucho de noche. Es un programa súper ágil, muy dinámico, donde la edición y la producción son un factor súper importante. Obviamente las estrellas son las 24 participantes. Yo espero que al público le guste, porque es un programa muy seductor y creo que el público femenino que suele ver “Las Vega’s” se va a enganchar mucho. Además, la marca Miss Chile tiene un espacio ganado en el inconsciente colectivo de las mujeres de nuestro país, porque acá en tenemos reinado para todo, algo nos debe pasar con los concursos de belleza. Hay reina de todo y para todo. Tú has sido varias veces reina… Sí, partí como reina de El Canelo, cuando tenía como 14 años (se ríe). Ese fue mi primer reinado y después fui por otras coronas, pero siempre tuve muy buenas experiencias en concursos. Aunque, en el Miss Chile no fue tan así. ¿En serio? Sí, pero creo que nunca me había enfrentado a algo tan masivo y no estaba acostumbrada a la exposición pública. Igual era otro tipo de exposición, otro tipo de tele que no tiene nada que ver con lo que pasa hoy con los concursos y, principalmente, con la farándula. A eso tienes que sumar la inmediatez de las redes sociales, que le dan un peso distinto a todo. Sí, definitivamente me costó adecuarme a la exposición que me generó el Miss Chile, pero después ya me reencontré con los reinados: el ser Reina Guachaca o Reina de Viña me ayudó mucho… ¿Te pone un poco nerviosa hablar de tus reinados? Me da la sensación que te da un poco de pudor hablar sobre concursos donde ganaste por ser bonita y simpática… Puede ser, pero hay que tener claro que el ganar un concurso de belleza es un acompañamiento, pero no puede ser tu plato fuerte ni principal, hablando de cosas gourmet. Tiene que ser el aperitivo o el postre… Pero a ti, entonces, el ser Miss Chile te sirvió como una gran entrada… No, porque yo trabajaba en publicidad. Creo que nunca utilicé el concurso y tampoco era muy conocida por ser Miss Chile. Me ayudó mucho en los años que trabajaba en publicidad y por ahí puede haber sido un gancho para partir. Una década en televisión: “Soy una mujer que dice las cosas a la cara” Fue a fines de los noventa cuando Tonka Tomicic comenzó a ganarse un lugar en la televisión chilena. Primero comenzó como modelo y después siguió con pequeñas secciones en el programa “Pase lo que pase” de TVN. El enganche con el público fue inmediato y de ahí inició una carrera meteórica en la pantalla chica. Durante todo este tiempo se ha mantenido como una mujer alejada de los escándalos públicos, aunque hubo un rumor que la llevó a la primera plana de los programas de farándula: cuando era animadora de “Buenos Días a Todos” se habló de una bullada pelea que habría tenido con Raquel Argandoña. Todos hablaban de una lucha de egos, pero al parecer la situación no fue tan grave y, con el paso del tiempo, todo parece haber quedado en el pasado. Vi algunas entrevistas que te hicieron el 95 (cuando saliste Miss Chile) y cuando te preguntaron qué personaje femenino te gusta, tu dijiste que “La Quintrala”… Claro, pero como una cosa histórica y pos sus componentes nacionalistas, pero no tenía ninguna implicancia más allá. Aun que yo igual vi “La Quintrala” y me pareció una serie súper atractiva, con un personaje femenino muy fuerte, pese a su connotación demoníaca. Y en ese entonces tampoco te imaginabas que ibas a terminar siendo compañera de programa con Raquel Argandoña… No nunca me lo imaginé y, en verdad, tengo la mejor de las ondas con ella. Las cosas se aclararon en la cara y pasaron ¿Realmente pasaron? Sí, yo en eso soy muy derecha en mi pega y en la vida. Creo que hay que ponerse colorada una sola vez y después te evitas muchos problemas. Hay que estar al día con uno y con el resto. Esto es pega, es profesional, no es personal. Eso cuesta entenderlo algunas veces y a las mujeres nos cuesta mucho más. Además, a veces es más fácil enfrentar las cosas que andar haciéndose el tonto… Para todo creo que es mejor ir resolviendo los problemas al tiro. Además, piensa que trabajas con un equipo todos los días y largas jornadas. Y en lo personal es lo mismo: es mejor tratar de inmediato un conflicto puntual, porque así vas evitando que crezca. Las cuentas claras conservan la amistad, los trabajos, las relaciones personales… todo. La nueva etapa de Tonka: “A veces es mejor contar algunas cosas de tu vida” Tú siempre te has mantenido bastante hermética sobre tu vida privada… Sí, pero creo que igual uno, dentro de todo, tiene que contar un poco y en eso cada uno tiene sus propias reglas. Hay personas que gustan de ser un libro abierto, eso es cosa de ellos. Mi visión personal ha sido otra y me gusta. Por eso causa sorpresa cuando uno ve una revista y sales diciendo que te casas… Es que hay cosas que no voy a poder ocultar y hay situaciones en las que yo prefiero adelantarme a quelos otros me persigan o lancen la información antes de que yo lo cuente. A veces uno tiene que adoptar una visión estratégica y adelantarse para que tú seas en algún momento el dueño de la noticia y que los otros no sean dueños de tu noticia. ¿Te costó tomar la decisión de contar que te casabas? No, porque hay cosas que tienes que contar como, por ejemplo, que te vas a casar. O hay otras cosas que tu no puedes ocultar, como un embarazo, por ejemplo. Creo que a veces lo más sano, en mi caso, es adelantarse y yo exponer la noticia. Siempre con la sutileza de guardar algunos detalles. ¿Te da lata que te sigan preguntando cuándo va a ser el matrimonio? O sea, sabía que iba a pasar, pero no me molesta Además que todos esperaban verte casada muy rápido… Creo que es algo que va a pasar durante este año, pero todavía no tengo nada preparado. Y te comienzan a preguntar de inmediato cuándo va a llegar la guagua… Sí, más o menos. Bueno, sí es verdad, la prensa ya me pregunta por eso. Está dentro de las preguntas clásicas, pero no hay problema con eso. ¿Estás contenta en este minuto de tu vida? Sí, estoy contenta, estoy bien en armonía. Estoy satisfecha en lo personal y en lo profesional. No siento ansiedades ni de novia, ni en lo profesional, ni en nada. Pensando en tu banquete ideal ¿te gusta mucho comer? Sí, me gusta mucho. Me gusta la comida de casa, esa que es hecha con cariño y que te nutre el alma. Ese plato caliente de guiso de verduras, un pastel de papa con carne de soya, un puré con pollo al horno, un pescado con arroz y curry. ¿te gusta cocinar? Sí, pero me gusta mucho más que me cocinen, porque siento que cuando uno cocina se le quita el hambre. Me gusta sentarme a la mesa y que cuando tengo hambre me sirvan un buen plato de carbonada, porque si yo lo voy a hacer, me voy a sentar a la mesa ya habiendo probado los sabores… ¿Te gusta salir a comer? Sí, pero lo que más me gusta es comer en la casa. Pero igual me gusta salir por comida india, me gusta un poco el sushi, la comida peruana. Me gustan los sabores fuertes y la intensidad en la comida. ¿Y te cuidas mucho? En la semana trato, pero el fin de semana no, porque si no la vida no tiene placer, no tiene gusto, sabor ni color. Porque muchos piensan que la gente que trabaja en televisión se alimenta de pura lechuga… En la semana trato, pero el fin de semana como rico, porque tengo que nutrir mi alma con lo sabores. ¿Qué tipo de películas te gustan? De todo en verdad. Pero ahora trato de evitar el drama, porque no quiero llorar con una película. Soy buena para llorar, pero en este minuto no quiero. ¿ Y leer? Sí, ahora que están de moda los narcos, tengo un libro sobre el narcotráfico en México ahí para comenzar a leer en cualquier momento. ¿Caíste también en la redes de las 50 sombras? Sí, pero eso ya me lo leí el año pasado. Encuentro que el primer libro es el mejor, pero tiene historias bastante fuerte. Una tiene que estar al día con todo lo que están leyendo las mujeres a nivel mundial. ¿Y cómo es un día de semana normal en tu vida? Me levanto como a las cinco y tanto. Me quedo acá en el canal como hasta las dos, que termina la reunión de pauta y si no tengo otra pega que hacer trato de llegar sí o sí a almorzar a mi casa. Trato de estar lo más posible en mi casa.

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    Carolina Urrejola: “Siempre supe que llegaría el hombre de mi vida”

    ¿Cómo recuerdas el momento en que te pegaste el salto del cable a la televisión abierta? Fue bien violento. Fue un cambio como bien traumático: desde la libertad del cable, del pelo súper largo y de la onda más hippie a una cuestión mucho más formal, como son las noticias. Tuve la posibilidad de hacer otras cosas en televisión abierta, pero en realidad de las opciones que me ofrecían yo consideré que lo que más aportaba y lo que tenía más trascendencia eran las noticias, por eso tuve que adaptarme no más al cambio. ¿Qué otras cosas te ofrecieron en ese entonces? En ese entonces estaba comenzando en el 13 el “Acoso Textual” y estaban como definiendo el panel, porque inicialmente iban a ser tres personas solamente. Si hasta hice un piloto, figúrate, con la Paola Falcone y la Cristina Tocco. Entrevistamos a Ballero, porque justo entré a la televisión abierta cuando estaba el boom de “Protagonistas de la Fama”. Mientras tanto, en el siete me ofrecían entrar al departamento de prensa. Entonces yo dije mejor vamos por el periodismo serio, que puede generar un aporte mayor. No digo que la entretención no aporte, pero esa fue finalmente mi elección. ¿De qué noticias te acuerdas durante estos 10 años que llevas como rostro de los noticiarios? Sabí qué, que cuando uno comienza a hacer el recuento te das cuenta que visite muchos momentos históricos. Igual en estos 10 años no he estado sólo en el periodismo más duro, también fui parte de “En Boca de Todos” durante cuatro años, que fue una etapa muy importante para mí, pero siempre con la vena conectada directo a las noticias. No sé poh, para mí fue bien impactante la cobertura del terremoto, donde me fui al tiro a Concepción. Creo que para todos el terremoto nos removió no sólo externamente, sino también internamente. Yo me lo viví reporteando y en un lugar tan destruido. Eso fue bien impactante. Uff he vivido muchas cosas: cambios de gobiernos, la llegada de Bachelet a la presidencia, la elección de Obama… La muerte de Augusto Pinochet… La muerte de Pinochet, que en vez de decir que iba a ser despedido con honores militares, dije que iba a ser con “horrores militares”, imagínate el lapsus. Pero no sé por qué no me arrepiento mucho de ese lapsus en verdad, lo confieso. Dos años de amor: “Ya me había aburrido de 10 años de soltería” Ahora sigues tu vida profesional en “Teletrece Tarde”, pero tu vida tuvo un cambio muy importante hace dos años, cuando te casaste con el periodista Mauricio Jürgensen… Así es, justo hoy día estoy de aniversario. Si poh, hace un tiempo que estoy viviendo una vida completamente nueva, después de haber estado varios años soltera con mi hija. Yo me casé con el papá de mi hija, estuvimos seis años casado y después pasé diez años soltera con ella. Debo reconocer que fue exquisito, fue una muy buena época, porque me permitió dedicarme mucho a mi trabajo y hasta que empecé a echar de menos tener a alguien al lado. Afortunadamente llegó el hombre indicado, el hombre para la vida, el compañero. ¿Esperabas encontrar al hombre de tu vida después de 10 años? Siempre supe que iba a llegar, que iba estar en pareja, porque a mí me gusta mucho estar en pareja. Obviamente uno se lo pregunta, porque estás tan cómoda. Además las treintañeras con buena pega, con hijos y la vida como armada, nos preguntamos cuánta libertad vamos a perder si nos emparejamos. Pero no sé, a mí me valió la pena el cambio. Oye tu tienes una hija súper grande… Sí, acaba de cumplir 18. Ella está en cuarto medio, pensando qué va estudiar, es súper humanista, no descarta periodismo. La otra vez la acompañé a sacar carnet de conductor y ahí sí que casi me desmayo. Dije definitivamente esta niñita está muy grande y yo estoy muy vieja. Tu tuviste tu hija a los 20 años. Igual, aunque no eras tan chica, debe haber sido rudo tener una hija a esa edad ¿o no? No era una cosa muy normal. Fue bien impactante al comienzo, lógico, porque no es lo que uno tiene planificado, pero lo volvería a hacer definitivamente. Si pudiera cambiarlo, no cambiaría ese capítulo de mi vida, porque uno nunca está completamente preparada para la maternidad. O sea, yo veo a muchas amigas que se casan, esperan muchos años para tener hijos y de repente quieren ser mamás en una etapa donde la fertilidad ya no es la misma. Además, las aprensiones son casi las mismas cuando eres mamá primeriza. Yo creo que cuando uno es mamá joven es mucho más audaz y, de una manera extraña, mucho más comprometida también. Sí. Yo por lo menos lo viví así, para mi era mi única y fundamental prioridad en la vida. Me di cuenta que era una situación tan especial, tan distinta, que yo era tan joven, en el fondo, que tenía que dedicarme en cuerpo y alma a la crianza de mi hija. El vínculo yo creo que es como más fuerte, fíjate. ¿Te casaste antes o después de tener a tu hija? Me casé esperando a mi hija. Fue un súper buen matrimonio, nos queremos hasta el día de hoy, los dos éramos súper jóvenes, le pusimos harto pino, sacamos adelante a nuestra hija y tuvimos una vida bastante entretenida como matrimonio. Teníamos un departamentito chico donde recibíamos a nuestros amigos… Igual era raro: tenías 22 años y estabas casada con hijos Sí, pero sabes me calza con mi tipo de personalidad. Yo he sido siempre como un poco agrandada, como mezcla entre Mafalda y Susanita. Así que para mí era como normal. Y hacía queques de miel cuando nos juntábamos con mis amigas a estudiar en la universidad. Era como parte de la vida, no me sentía como una cabra chica. Ahora me doy cuenta que sí era súper cabra chica, pero bien madura. Siempre fui guaguatera, como mamá de mis amigas, como que tengo una cosa maternal… Pensando en esa cosa maternal ¿tienes ganas de tener otra guagua? Me gustaría, si poh, ojala que resulte. Igual es distinto tener un hijo 18 años después… Sí, pero me siento igual de capaz, con las mismas ganas. No sé poh, habrá que ver. Yo sé que eres muy melómana, la música es muy importante en tu vida ¿Qué gustos musicales te han marcado? Yo te diría que de chica, la música latina como de Rafaella Carrá, Yuri y Daniela Romo me marcaron bastante. O sea, a los ocho o nueve años de edad yo armaba coreografías con mis amigas, sacabas las letras, porque me gusta mucho cantar, así que desde muy chica fue una beta que se me destapó. Y también la beta de fan, porque yo era súper fanática. De adolescente yo salía con chiquillos y no podían entender que a mí me gustara Luis Miguel, por ejemplo. De hecho, tuve que dejarlo cuando empecé a ir a fiestas y todo… No te ayudaba mucho con los chiquillos No me ayudaba mucho, no era una cosa por la cual sentirse orgullosa, aunque todavía no entiendo por qué. Eras de las que mandaban hasta cartas… Claro, mandaba cartas a Luis Miguel, era del club de fans, escuchaba todos los domingos la radio Minería, tenía todos los cassettes. Escribía cartas a Lomas de Chapultepec… ¿Y te acuerdas qué le escribías a Luis Miguel? No me acuerdo la verdad, pero debe haber sido como ¿Cuándo vas a venir a Chile? anda a saber, tenía 11 años, imagínate. ¿Y lo conociste alguna vez? Mi mamá trabajaba en televisión así que nos conseguía que fuéramos al canal. Por ejemplo, había un programa que tenía Antonio Vodanovic donde venían artistas, que se llamaba “En Vivo”. Para allá partimos y los vimos en directo. Y una vez fuimos de público al programa “Aquí Hotel O’higgins”, que era un satélite del festival de Viña, y nos sentaron con mis hermanas y primas en la mesa del al lado en que Juan Guillermo Vivados entrevistaba a Luis Miguel y tuve que hacer un esfuerzo súper grande para contenerme y no abalanzarme. Mi mamá trabajaba en el canal, además, así que todo esto era prácticamente irregular, yo no podía hacer un show. Pero después cuando salió Luis Miguel se tiró todo el mundo encima a tratar de tocarlo y me acuerdo que alcancé a llegar, pero no pude hablarle. Lo que sí logre fue como aferrarme a un brazo o una cintura, pero después me sacaron los guardias. Después en el colegio, como a los catorce o quince años, comencé a escuchar a “The Beatles” y toda la música pop que estaba de moda: la música de los ochenta, las power balads, Bon Jovi… todo eso me encantaba. Y ya un poco más grande comencé como a sofisticarme, no se poh, a escuchar a los clásicos del rock: Led Zeppelling, Rush… todo el tiempo, desde octavo básico hasta toda mi etapa de escolar más grande, era súper fanática de Silvio Rodríguez, era fanática, me encantaba. Además, yo tocaba guitarra y cantaba en festivales, era como bien musical. Ahí hay algo que te une con Mauricio, porque él se dedica 100% a los temas musicales… Imagínate, me une completamente. Si la primera vez que salimos hablábamos de cómo escuchábamos la Radio Infinita y las canciones más pernas. En algún lugar leí que tu pagaste por ir a un recital para verlo, después a otro para hablarle… Yo me acredité para ir a conocerlo. No te digo yo que ya encontraba como que mi soltería era muy prolongada y me sentía sola. Ya lo sabe una treinteañera que el mercado no es muy fácil. Entonces empecé a pensar en posibles candidatos y apareció éste entremedio… Ahh, como un estudio de mercado… Sí, como un estudio de mercado, totalmente. Le gustaba la música, siempre leía sus críticas, me dijeron que era como buenmozo y estaba soltero… Todo partió por las críticas musicales que hacía… Sí, yo siempre lo leía y me preguntaba ¿cómo será este gallo? Jürgensen, como serio me lo imaginaba yo. Hasta que una amiga me dijo que había un festival donde habían varios recitales y yo dije Vamos, me acredité y mi amiga me dijo Mira ése es. Después yo lo invité a la radio, como que no quería la cosa, para comentar tantos recitales y ahí el cachó y me convidó a salir. Como que se dio por aludido que yo estaba haciendo muy sutilmente un trabajo y ahí comenzamos a salir, nos gustamos, comenzamos a pololear y a los dos años nos casamos. ¿Y tu hija lo aceptó al tiro? Sí fíjate, porque ya estaba más grande, tenía catorce años, así que entendía que yo estaba feliz. Él es un amor, un gallo dulce, que nunca se sobreactuó como para ganársela, sino que estableció una relación bien como natural. El gran banquete de Carola: desde “Volver al Futuro” hasta “El Liguria” Quiero saber más sobre tus gustos así que cuéntame ¿Cuál es tu película favorita? “El Padrino” me gusta mucho, “Volver al Futuro” me encanta. ¿Las tres o alguna en especial? La primera, de todas maneras. Me encantan las películas de Stanley Kubrick, “El Resplandor”, por ejemplo. ¿Comida favorita? Soy súper buena para comer, me gusta todo. Te juro que no podría decirte lo que más me gusta. De repente, las papas fritas, esas hechas en casa, no de bolsas, aunque igual me encantan las de bolsas. Me matan. ¿Un lugar del mundo donde te gustaría ir o donde te gustaría regresar? Me gustaría volver a las playas de Uruguay, como por la paz y la tranquilidad que hay ahí. Me gustaría mucho conocer Berlín, estoy como bien pagada con esa ciudad, con la ciudad de cristal, como le dice un amigo. ¿Un restaurante? El Liguria me encanta, encuentro que uno siempre se va a la segura, y hay uno en Valparaíso que nos encanta, se llama “Espíritu Santo”, que queda en el Cerro Bellavista, que es uno más piola. Ahora que cumples 10 años como conductora de noticias ¿cómo te imaginas lo que viene para adelante? Yo no sé, yo me veo haciendo varias cosas, no sé si me veo otros diez años siendo lectora de noticias. Hay gente que le encanta el mundo de los noticieros, a mi me gusta mucho la entrevista, los debates, la conversación, así que a lo mejor sería buena cosa buscar algo por ahí. Y lo otro que me gusta mucho es lo que estamos haciendo con “Sábados de Reportajes”, con mucha producción propia este año, creo que es una ventana que la gente agradece mucho y lo quieren harto. Yo llevo cinco años haciéndolo y es un espacio al que también le tengo mucho cariño. ¿Crees que eso ha ayudado a que la gente tenga una muy buena percepción sobre ti? Si fuiste candidata a reina guachaca gracias a la gente… Sí. Mira uno no sabe mucho. Yo creo que es verdad, la gente premia la consistencia, básicamente. Premia que la gente que ve en pantalla sea igual siempre, que no es como impostado. Pero también el hecho de salir en televisión provoca que la gente ya te tenga cariño y encuentro que eso es como un regalo, porque es totalmente gratuito. Independiente por la calidad de tu trabajo, la gente por verte, por el hecho de que la acompañes en la televisión, ya te reconoce y en el fondo te hace sentir como famosa. Yo creo que finalmente que el reconocimiento, en mi caso, viene mucho por la consistencia y calidad de mi trabajo. Yo creo que uno podría hacer muchas más cosas vistosas o más parafernálicas, pero finalmente lo que importa es el trabajo bien hecho, que uno sea una persona decente y consistente.

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    El regreso de Carola de Moras: “Aprendí a quedarme con las opiniones que valen la pena”

    Estuvo cerca de un año y medio sin aparecer establemente en televisión, pero este 2013 regresó en gloria y majestad como la nueva figura de Chilevisión. Y lo hizo en grande: animando la Gala del Festival y el programa satélite del certamen. Hoy está en épocas de grandes decisiones, pero contenta porque el recibimiento del público ha sido mil veces mejor de lo que ella soñaba. Acabas de debutar en Chilevisión hace muy pocas semanas ¿cómo te has tomado este regreso a las pistas? Fue como un aterrizaje bastante fuerte, con un trabajo bastante arduo, porque trabajar durante el Festival de Viña es muy intenso. Pero fue un aterrizaje en donde lo pasé my bien. Quedé muy contenta con mi participación, con el programa, con el equipo porque realmente es un lujo trabajar con ellos. ¿Qué te motivó para tomar la decisión de irte a Chilevisión? Chuta, estaba en medio de una decisión bastante difícil, la verdad, porque en algún momento decidí cerrarle las puertas a la televisión abierta e irme al cable. Ahí no tienes la presión del rating, no tení que estar expuesta, haces programas súper choros, era como el lugar perfecto y eso me hacía mucho sentido. Pero después entró Chilevisión y Pablo Morales (Gerente de Programación) hizo un muy buen trabajo de lobby. Finalmente, me motivó la posibilidad de hacer un programa diferente y, sobretodo, el cambio de programación que está tomando el canal, porque están buscando mejores contenidos y dejando de lado tanta ligereza en su programación. Me gusta se parte de ese proyecto. Pero finalmente ¿qué vas a hacer en Chilevisión? ¿es verdad que te vas a hacer cargo del matinal? Con el matinal todavía estoy en veremos, no estoy tan segura. Falta arreglar un par de cosas: hay que armar un buen equipo todavía, porque si vamos a ir a la pelea y al choque con estos buques grandes que tienen los otros canales, tenemos que estar súper preparados. Y ¿te motiva hacer un matinal otra vez? A mi me encanta, yo nunca he renegado de hacer nuevamente un matinal. Me encanta lo transversal que es, lo misceláneo, me gusta el tema del día, pero creo que para eso hay que estar súper preparados en cuanto a equipo de trabajo. Además que tu experiencia de trabajo en ese horario fue con uno de los mejores equipos (Buenos Días a Todos)… Claro mi experiencia fue con el mejor equipo de Chile y por eso acarreo toda esa escuela y esa estructura de trabajo. Por otra parte quiero experimentar. Yo tengo 31 años, entonces todavía estoy en edad para hacer varias cosas, me queda todavía toda una carrera. Me gustaría probar entretención, conversación… en fin muchos formatos, menos farándula. ¿Te carga la farándula? O ¿no eres de esas personas que reniegan de ella? Todos reniegan, pero finalmente igual tienen el placer culpable. Además, necesito interiorizarme en farándula, porque trabajo en el medio. Pero yo no sé si le veo mucho tiempo de vida a la farándula dura. Osea, yo creo que hoy en día el público esta pidiendo contenidos distintos, hay un gran cambio. Hoy en día los mismos personajes faranduleros están siendo castigados. Yo creo que la gente quiere verse más interpretada, quieren verse ellos mismos reflejados. Mira yo creo que la vida para la mayoría ya es bastante difícil, la gente está peleando su vida día a día en la pega, en la casa… y llegar en la noche y distraerte viendo cómo otra gente se mata entre ellas, igual después de un rato te genera como angustia y te cansa. Por eso yo descarto un poco a Farandulandia en mi vida. Hace un ratito me dijiste que te habría gustado seguir trabajando en el cable ¿por qué no querías seguir trabajando en televisión abierta? Porque creo que hacer programas con la presión del rating es un desgaste, más que nada para los directores de los programas que para nosotros que estamos haciendo lo que nos dicen ellos. Creo que el rating ha hecho que la televisión se vuelva un poco más insípida, sin tanto contenido, porque finalmente te estás vendiendo para sacar números, cuando en verdad podrías estar haciendo un programa espectacular con un montón de ingredientes que nos los podí vender porque los números no te acompañan. ¿Fue raro estar más de una año sin pantalla en TVN? Mira, fue raro no tener un programa estable, pero trabajé mucho fuera del canal, lo que igual provocaba que me entrevistaran mucho de los programas. Entonces, la gente me dice sí, parece que es verdad que usted no estuvo, pero yo igual siempre la veía. ¿Me cachay? Pero igual no había una continuidad de programa. Fue igual una guerra para uno decir Chuta por qué no estoy en pantalla, pero mirabas alrededor y decías: Sí, ella tiene bastante años más en televisión que yo y no está o ese tipo que yo encuentro un genio, tampoco está. No me lo tomé como algo personal, pero igual tuve que hacer un trabajito de pucha que lata, igual me gustaría estar haciendo un programa, pero no era no más. Es verdad que estuviste con uno de los mejores equipos, en un matinal muy exitoso, pero igual tuviste que vivir momentos muy complicados, cuando todos se sentían con el derecho de opinar de tu trabajo… Fue rudo, pero yo también entiendo el período y por qué se me criticó tanto. Entiendo que hubo como un ataque indirecto, que pasaba por medio mío… Sí, porque finalmente no fuiste tu la que tomó la decisión de que Kathy Salosny saliera del programa y entraras tu… Claro, yo no tomé esa decisión y, además, había un ataque muy fuerte en contra del Buenos Días a Todos. Quizás como yo era la nueva, se me podía atacar con mucha más fuerza. Recuerda que también se le estaba atacando muy fuerte a Felipe (Camiroaga), al director, al programa en sí. Es verdad que mi caso generó mucha bulla, porque hubo una salida que estuvo mal manejada y que se deberían haber contado un par de verdades que no se contaron, pero bueno, ya fue. Pero yo lo tomo así y lo interpreto así, porque el día que me lo tomo muy personal, osea anda al psiquiátrico a hacerme esta entrevista. ¿En verdad no te lo tomaste tan personal? En verdad. Claramente hay cosas que podría haber hecho mucho mejor, pero creo que no todo era por mí. Yo era como una especie de escudo humano. Tuve que pagar un noviciado muy raro. Oye y ¿qué recuerdos tienes de Felipe? Hay ¿es necesario? Igual trato de no hablar mucho de ese tema, prefiero cerrar un poco esas puertas, porque siento que igual se ha manipulado mucho los temas y han aparecido tantos amigos y tantas cosas… Pero guardo los mejores momentos que uno puede tener de una gran persona como Felipe. ¿Cómo fue para ti tener que enfrentar la conducción del programa en el minuto de la muerte de Felipe? Yo no sé cómo hablaba, como generaba ideas, cómo opinaba. En verdad, no sé cómo lo hice. Pero lo hice, con la fuerza del dolor, pero lo hice. Fue súper difícil, porque ese era un programa donde se había muerto un equipo, y se habían muerto de verdad. No era que se habían ido a vivir a China. Eso a mí me hizo mucho sentido y, de hecho, fue una de las cosas que me llevaron a tomar la decisión de no seguir en el Matinal. Sí, porque para mí no tenía mucho sentido seguir trabajando en un programa donde el protagonista principal no estaba y donde un equipo entero no estaba... no se poh… Finalmente no querías seguir no más.. Claro, yo soy diferente. O sea, para mí tenía una importancia muy grande la gente que no estaba y traté de ser consecuente con eso. Era raro levantarse todos los días, llegar y ver puras flores, puras fotos… Además que el frontis del canal estaba repleto de recuerdos… Tu sabes que hoy día lo veo y miro un poquito para atrás y me genera un poquito de angustia (sus ojos se llenan de lágrimas). Fue fuerte y muy violento, muy violento lo vivido. Lo veo como si fuese una película, no lo veo como si fuera algo que yo viví. Hasta el día de hoy paso por fuera de TVN y me da una cosita. Te lo juro. Yo no quería llegar al canal por todo lo que pasaba ahí. Porque llegabas y decías chucha se murieron de verdad. Igual te ponías a hablar de otros temas y pasaba un poco, pero al llegar al canal te enfrentabas con la realidad, era como que te pagaran una cachetada en la cara. Fue fuerte. Tienes que ir a buscar a tu hija de 3 años y ocho meses al Jardín ¿cómo ha sido para ti ser mamá? Maravilloso, lo mejor del mundo. Es una súper experiencia. Un aprendizaje día a día que hay que enfrentar con paciencia, con sorpresas constantes, pero creo que es una muy linda sensación. Yo me acuerdo que una amiga me dijo cuando iba a nacer mi hija Mila: “Nunca vas a sentir tanto amor como cuando veas a tu hija, va a ser un amor tan sobrecogedor que no va a tener palabras”. Y es así: es tan grande el amor que siento, es tan intenso, que no hay palabras para describirlo. Yo supongo que el tener una hija hace que sea trascendental para tomar decisiones, como cuando decidiste dejar el matinal ¿o no? O no acepto esto o no quiero exponerme en esto otro, absolutamente sí. A parte que es mi familia, yo y mi hija somos la familia. Tengo que preocuparme no sólo de ella sino también porque ella tenga una mamá que, ojala, sea un ejemplo a seguir, una mamá que ella admire el día de mañana por sus decisiones, por su coraje, por todo en verdad. Trato de participar mucho con ella, porque es la única forma que existe para poder generar vínculos. Yo sé que hay muchas mujeres que trabajan de sol a sol y es súper doloroso tener que dejar a tus hijos, pero si puedo dejar de tomarme una taza de café en mi casa por salir corriendo a buscarla al jardín, obviamente voy a preferir estar con ella. Oye y hablando de las cosas que te gustan hacer en la vida ¿cuál es tu panorama ideal? Qué atroz lo que te voy a decir, vas a pensar que soy enferma de la cabeza, pero lo que más me gusta hacer es salir a trotar. Me encanta sentir el viento, sentir el límite del cansancio, esa adrenalina que te provoca el que tu cuerpo no da más pero tu mente te exige. Me encanta esa sensación. Te lo juro, para mi salir a trotar es como un regalo. ¿Y cada cuánto tiempo sales a trotar? Lamentablemente no tan seguido, porque para trotar necesitas tiempo. Pero trato de salir cada 15 días o a veces puedo salir tres veces a la semana. Todo depende del tiempo que tenga. Es que me gusta hacer deporte, me gusta mucho el contacto con la naturaleza ¿Te preocupas mucho por cuidarte físicamente? Sí, soy muy deportista. Obviamente, tengo mi pasado como modelo que me enseñó a cuidarme mucho, pero me fascina el deporte. Tengo como bigorexia (se ríe). No, pero para mí es trascendental poder hacer deporte. Por ejemplo yo tengo un grupo, que se llama “Los Pitbulls”, con los que entrenamos en equipo, donde tenemos un entrenador, con el que nos juntamos, después carreteamos y tenemos nuestro tercer tiempo y todas esas cosas. Me fascina hacer actividad y por eso mi motivación pasa más por ahí que por cuidarme. Claramente el rebote es súper bueno, porque al final me estoy cuidando mucho y es súper sano. Y ¿qué recuerdos te quedan de tu paso por Elite Model, por las pasarelas y todo eso? Chuta, harto sacrificio. Yo tengo muy buenos recuerdos, pero fue pesado. Lo que pasa es que eres un instrumento, eres una percha donde ponen un par de cosas y tienes que aperrar ¿me entendí? Y pasas frío, calor, sed… pasas de todo. Pero también es súper gratificante: eres chica y ganas tus lucas, te haces independiente… ¿ Y a qué edad partiste? A los 15 ¿Y te encontraron como en la calle? ¿en esa onda? A ver fue súper fortuito la verdad, pero no me encontraron en la calle. Acompañé a un amigo a un agencia de modelaje y como que un fotógrafo rayó conmigo, me quería sacar fotos y como que yo no quise. Al final mi papá aceptó, me acompañó mi mamá, me sacaron fotos y ahí empezó todo. Pero llegué yo a la agencia, no me encontraron en la calle. La verdad es que yo nunca pensé que pasaría eso, nunca me paré frente al espejo y dije yo quiero ser modelo. Todo lo contrario. Yo vengo de una familia súper tradicional, donde mis papás son ingenieros químicos y mis hermanos ingenieros civiles. ¿Y no te dijeron nada? Yo era la oveja negra de la familia. Era la descarriada. En un principio mi papá le decía a mi mamá: ¿Pero cómo se te ocurre autorizarla? ¿Patricia que estás pensando? Después empecé a salir en algunas revistas y decía: Mmm como que igual puede ser. O sea nunca le gustó mucho, pero me respetaba totalmente, porque era un mundo completamente distinto para él. ¿Y la tele le gustaba? Mi papá se murió como seis meses antes de Felipe Pero qué año Carola… Y ese año también me separé del papá de mi hija, a los dos meses se murió mi papá y a los cinco Felipe. No si por eso te digo que ese año fue terrible. Por eso cuando me dicen “Hay tu vida se ve tan perfecta”, yo les respondo: “A ver, el que yo sea optimista no significa que yo no lo he pasado pésimo. O sea, tengo dos opciones: paso la vida como víctima arrastrando las patas o trato de ver la vida con otros ojos no más”. Si yo te contara todo lo que he vivido. No, si ese año fue bien terrible, pero creo que mi papá respetaba todo lo que yo hacía. A parte que a los 17 años yo me había ido cinco años a trabajar como modelo afuera, entonces ya estaba un poco curado de espanto. Y ¿qué planes tienes para este año? Con tantas cosas que hago tú comprenderás que vivo más el día a día. Pero siento que este año va a ser súper favorable y la recepción de la gente ha sido súper buena. Claramente siempre se van a generar especulaciones, que me peleé con la Fran (García-Huidobro), después van a inventar algo con la Eva…pero hay que mirar para adelante. Enfrentas todo con el cuero mucho más duro… No sé si con el cuero más duro, pero he aprendido a diferenciar y a desmenuzar. Es que tení que hacerlo, porque tienes que ver qué tanto de lo que pasa es tuyo y qué tanto tiene que ver con las intenciones de los otros. Y cuando aprendes a diferenciar eso, entender de dónde viene los comentarios, aprendí a quedarte con lo bueno y con lo que no te afecte a ti.

  • Vidas a la Carta

    Carmen Gloria Arroyo: “Mi corazón está mucho mejor de lo que imaginé”

    ¿Alguna vez te habías imaginado que serías parte de la televisión chilena? Nunca me lo había imaginado. Esto no fue algo que haya buscado. Estoy muy contenta con lo que hemos logrado con el equipo de “La Jueza”, porque para mí siempre ha sido importante hablar de “nosotros” y no de mí, porque en todo este proyecto televisivo trabajan más de 20 personas. Yo tengo la puesta en escena, pero todo eso es producto de un trabajo inmenso. Hemos ido preocupándonos muy en serio de que los casos tengan cada vez más una solución concreta, eso nos ha dado un distintivo frente a los programas parecidos. Nos ha dado cercanía y credibilidad frente a la gente, que es nuestro gran tesoro y gran inversión. ¿Cómo llegaste a Chilevisión para ser “La Jueza”? Fue bien raro. En la vida hay momentos en que todo se conjuga para que pasen las cosas. Yo estaba ejerciendo como abogada penalista, estaba en el caso del asesino de la Catedral y en el de Spiniak, como abogada defensora de Gemita Bueno. Esos dos casos tuvieron mucha connotación nacional, mucha prensa, lo que me permitió poder ir a muchos programas y dar muchas entrevistas. Fue invitada a “El Termómetro”, como panelista, muchas veces. Fue ahí cuando le llega el proyecto a Chilevisión, comienzan a buscar a una abogada y piensan en mí. En ese momento yo estaba terminando un post grado en Derecho Penal y no tenía ningún interés en entrar a la televisión. ¿Nunca se te había pasado por la mente? No, jamás. Nunca fui a un casting ni nada. Lo mío era completamente intelectual. Además, me acababa de separar y estaba en una crisis económica bastante importante. Todo se volvió atractivo cuando me hablaron de las lucas, sólo por eso. Y yo dije Ok, estoy acá un par de años, para rearmarme con mis hijos, salir a flote y después lo dejo. De hecho, era así. Cuando terminó el contrato a los dos años yo me senté para decir hasta aquí llegamos, muchas gracias… y ahí vino la tentación económica de nuevo y eso es lo que me ha mantenido en la televisión. Hay una compensación de estar haciendo un servicio social a través de la pantalla. De hecho, me siento muy orgullosa de poder haber ayudado a educar a la gente en términos legales, en sus derechos, en cómo defenderlos y eso es algo que me llena de orgullo. Pero también está el objetivo final, al igual que en cualquier trabajo, que son las lucas. Mientras sigan siendo buenas, seguiré metida aquí (se ríe). ¿La pega en televisión no te ha traído problemas con tus pares abogados? Porque igual el cambio fue radical… Yo creo que hay un relativismo en la opinión. Por un lado están los pares que yo no dudo deben chaquetear y decir que yo soy una farandulera. No me lo han dicho directamente en mi cara, pero creo que debe existir. Por lo menos no lo he vivido en Tribunales, que es lo importante. Yo me gané cierto prestigio como abogada antes de entrar a la televisión y me he preocupado de mantenerlo. ¿Sigues con casos? Sigo ejerciendo. Me cambié de área, porque es muy difícil que la gente entienda que uno puede defender a alguien malo. Y para los penalistas el desafío está en defender a la gente mala (se ríe). Entonces cambié de área y estoy trabajando en el Derecho a la familia. Y por lo menos en Tribunales nunca ha habido una discriminación o un trato distinto por trabajar en televisión. Para la gente ahora debe ser más acorde tu trabajo en televisión con los casos que llevas como abogada… Claro. Y me buscan por eso. Me ven en televisión donde estoy resolviendo muchos casos familiares y luego me ven en Tribunales defendiendo casos similares. Me contaste que hace seis años viviste un momento familiar muy fuerte ¿crees que todo lo que has vivido te ayudó para hacer la pega que hoy cumples en televisión? Yo creo que la vida me preparó para tener el programa que tengo. Porque creo haberlas pasado todas. Me separé con hijos, no tuve un peso, estuve en quiebra, tuve embargos… ¿Quebraste? Sí, me quedé sin un peso en el bolsillo. Por eso cuando la gente me dice qué sabe usted de no tener plata para pagar la luz, yo le respondo Sí sé. Sé lo que es repactar las deudas, sé lo que es que los acreedores te persigan. Todo eso lo viví, por eso me permite empatizar mucho más con los problemas que veo en el programa, porque no estoy hablando desde mi burbuja. Se me juntó todo, fue terrible esa época. Y todo el mundo como que trata de hacer leña del árbol caído. Pero las mujeres tenemos fuerzas que no sabemos que existen, pero cuando las necesitamos salen a flote. Me saqué la mugre trabajando, nadé contra la marea, me puse de pie y aquí estoy. Hoy en día me siento orgullosa de haber logrado todo lo que he logrado, sin desconocer el apoyo del canal y de mi equipo. Porque igual te llegó en el momento indicado la oferta del canal… No te explico lo salvadora que fue. Fue como el pedacito de plumavit que flotaba en el mar para poder agarrarme. La candidatura más difícil de su vida: “No estaba preparada para que todos hablaran de mí” El año 2011 Chilevisión transmitía por primera vez el Festival de Viña. Por eso varios rostros de la televisión chilena fueron invitados a ser parte de la Gala previa al Festival. Por primera vez en muchos años, millones de chilenos siguieron cada detalle de la velada. Y entre los invitados estaba Carmen Gloria, con un vestido de Luciano Brancoli. Muy distinta a como solíamos verla en televisión. Rápidamente los ojos de la prensa se posaron en ella y hasta sacó portadas con su look. Por eso no fue raro que rápidamente la postularan como candidata al Festival. Pero no todo fue elogios: varios panelistas de farándula comenzaron a opinar sobre su look y apariencia. Hubo de todo, incluso comentarios que la dañaron profundamente. Algunos criticaban su excesivo escote, otros que no estaba en forma y que debía bajar de peso urgente. Carmen Gloria dejaba de ser “La Jueza” y se convertía en un personaje digno de ser comentado. De paso comenzaba uno de los períodos más complejos en su carrera televisiva. Tú hablabas que tu trabajo también tiene un costo. En estos años también has sido parte del matinal de Chilevisión e incluso fuiste candidata a reina del Festival de Viña, que fue bien difícil para ti, porque tuviste que enfrentarte… A un mundo completamente diferente, a un mundo que no quería conocer, que no me es cómodo, que no manejo. ¿Te molestaron las críticas que hubo en tu contra durante tu candidatura al Festival? Con la distancia del tiempo lo puedo analizar más tranquila y a lo mejor para algunos fue una sobre reacción, pero lo que pasa es que no estoy acostumbrada a esa situación. No me gusta. No sé cómo reaccionar ante la agresión. Soy muy buena defendiendo a mis clientes, pero soy muy mala defendiéndome a mí misma. No me gustan las descalificaciones, las agresiones gratuitas. Me cuesta entender que alguien que no me conozca me insulte… ¿Crees que se sintieron con el derecho de decir lo que querían? Justamente, que puedan decir lo que quieran y de forma tan peyorativa. Porque yo creo que todos somos libres de tener la opinión que queramos y de que nos guste quien queramos, pero siempre hay formas de decirla. Yo opto por la forma cordial ¿Te imaginaste que eso podría pasar durante tu candidatura? Jamás. No lo evalué. Además, nunca pensé que iba a llegar a ser candidata a reina en algún minuto. Osea yo me preparé para ir a tener una buena presentación en la gala del festival y volverme al otro día en la mañana para seguir trabajando. El canal me lo pidió de una manera bastante tajante, por decirlo de una manera cordial (ríe) y tuve que asumirlo no más, porque tenía contrato vigente. Pero, cuando las cosas se pusieron más fuertes, me permitieron mantenerme al margen de las actividades. Es que fue desmedido e innecesario. Ahora sí guardo recuerdos muy buenos, especialmente de la prensa. Además llegué a ser candidata por culpa de la prensa. Sí, porque comenzaste a ganar popularidad muy rápido Fue por los periodistas, la prensa que estaba cubriendo el Festival. Fueron súper cariñosos y amorosos conmigo. Me entendieron cuando fui a decirles que no me iba a retirar de la candidatura, porque entiendo que era una ofensa para ellos, pero les pedí que no me forzaran a participar más de las actividades, porque no quería exponerme más. Y lo entendieron. Además, el cariño de la gente en Viña es uno de los recuerdos más lindos que uno puede guardar. ¿Con quién te escudaste en esos momentos? ¿con tu familia? Mi familia son mis tres hijos que estaban allá conmigo. ¿Y qué te dijeron tus hijos? Ellos estuvieron muy mal en un minuto, porque hubo un desatino de un par de personas que dijeron que mi lunar era cancerígeno. Entonces tú no le puedes explicar a un niño que eso era una mala forma de competir. Ellos se asustaron, pensaron que a lo mejor había algo que yo no había contado. Lo pasaron muy mal ese día. Y me preguntaron. Yo me acuerdo que estaba haciendo el matinal, salí del programa y me encontré con mi hijos llorando en el hotel, diciéndome Mamá te vas a morir. Yo no entendía nada y ahí supe que había sido por culpa de esos comentarios muy poco atinados. Ese fue el día en que me quebré y lloré, porque yo podía jugar, pero mis hijos no. No se lo merecían. Y creo que nadie se lo merece. Es una aberración hacer comentarios así. ¿Cómo es la relación con tus tres hijos? ¿Cuántos años tienen? 16, 13 y 11. Tengo una muy buena relación, muy cercana, muy partner, pero también de mucho respeto. Ellos tienen clarito que yo soy la mamá y que las reglas las pongo yo. Las reglas no se conversan. Por otro lado tenemos una relación cercana, de jugar, de desordenarnos. Tengo los mejores hijos del mundo. ¿Qué te dicen ellos sobre tu pega? No son muy conscientes de este tema de la tele. Ellos lo único que saben es que la gente me habla en la calle y eso les incomoda un poquito. Además que en tu caso debe ser distinto: la gente se acerca para contarte sus problemas.. Tal cual. Generalmente la gente que me para en la calle es para contarme el caso de una tía o de un cercano. Es un poquito más largo el trámite. Entonces eso les carga un poco a mis hijos. Pero tampoco es para tanto. Además yo siempre les recuerdo que gracias a ellos (el público) tenemos plata a fin de mes, que gracias a ellos al programa le va bien… trato de que entiendan que todo es parte del trabajo. El gran banquete de Carmen Gloria: “Me gustan las cosas simples” ¿Qué cosas para ti son parte de un banquete ideal? Yo sé que te gusta la comida casera, por ejemplo… Sí, me gustan las cosas simples. Si tengo que elegir, prefiero una comida en mi casa muy íntima, con un muy bueno vino y de aperitivo un champagne bien helado. Ese para mí es el panorama ideal. ¿Qué hay para comer después? Puede ser desde un pescado frito hasta porotos granados. ¿Cuál es tu plato favorito? Yo creo que los mariscos y la comida árabe están a la par. Si tengo que ir a comer fuera voy a preferir siempre mariscos antes que la carne. Y de la comida chilena… Hay me encanta. El caldillo de congrio, me fascina. Pero el caldillo preparado siguiendo al pie de la letra el poema de Pablo Neruda: me gusta con crema, con tomate, con cebolla, con ajito, con todas esas cosas. Y en los platos más elaborados me gusta mucho el pastel de choclo. La empanadas me encantan y ojala empanadas fritas de pino (se ríe). Osea eres de gustos bastante simples Muy simples. Pero también puedo disfrutar con la alta cocina, muy elaborado, lo encuentro fabuloso y lo disfruto. Pero en general soy de gustos bastante sencillos. ¿Te gusta viajar? Me encanta. He viajado menos de lo que quisiera y quizás el que más recuerdo fue el más reciente, cuando fui a Punta Cana con mis hijos. Fue increíble estar con los tres en la playa, que nadie te cache, puedes hacer locuras… ¿Eres un poco loquilla? Sí, me encanta jugar con ellos. Y acá tienes que medirte un poco, porque la gente es bastante prejuiciosa. Afuera podía sentirme más libre, nadie me pedía fotos ni nada (se ríe). Y además era el primer viaje que hacía sola con mis hijos. Fue maravilloso, lo pasamos muy bien, nos relajamos mucho, estuvimos una semana guatita al sol, comiendo rico, tomando rico… ¿Y el corazón está bien? Muy bien. Mejor de lo que yo esperé en un minuto. Yo no tenía muchas expectativas puestas y a lo mejor eso mismo es lo que ahora me hace sentir muy feliz. Igual es un poco expuesta la relación que tienes hoy, porque no te fijaste en cualquier hombre. Pusiste tus ojos en un galán como Bernardo Borgeat, que viene de un dating show donde causó furor… Fue difícil. Debo reconocer que soy tremendamente prejuiciosa, quisiera no serlo, pero lo soy. Fui criada a la antigüita. Y eso influyó también para que la relación empezara… ¿No le creías mucho el cuento? No daba ni un peso por la relación (se ríe). Costó que empezara y que la reconociera. Pero finalmente creo que los hechos han superado las expectativas y ahora estoy contenta, Voy a hablar siempre en términos generales, voy a decir si estoy contenta o no, pero de la relación, de las cosas que suceden no, porque eso es algo que nos interesa solo a él y a mí. Voy a resguardar mucho nuestra relación. Pero estoy feliz, muy feliz.

  • Vidas a la Carta

    Javiera Contador: “Nunca planifiqué ser madre, pero estoy feliz de serlo”

    ¿Cómo has vivido todo este nuevo proceso? Porque igual se viene un cambio muy importante en tu vida… A mí me pasa que soy un poco anormal, lo he vivido con bastante naturalidad. No he tenido mareos, asco, antojos. Es como una alegría constante. Además, como que todo el mundo es mucho más cariñoso. A uno le llega pura buena onda. Te llenas de privilegios, como poder estacionarte en lugares especiales, que antes nunca pudiste usar. Yo no soy muy engrupida con el cuento, pero la verdad ha sido súper lindo el proceso. Además, que ya no tuve nauseas y todo eso. Aunque el otro día un amigo me dijo: “ah, si no te sentiste mal los primeros meses, fijo que al final del embarazo te vay a sentir pésimo”. Es como típico que todo el mundo inventa teorías… Sí, es típico. Pero en general todo ha sido súper bonito. ¿Y fue una hija planificada? No, pero tampoco fue una hija desplanificada. Es que en verdad como que no tuve como el llamado de la selva. Ahora, estando embarazada como que suena súper feo decir algo como eso, pero no tenía la necesidad imperiosa de ser madre. Igual es verdad que el reloj biológico te hace cuestionarte el tema y decir: “A ver no es tu prioridad, pero ¿en verdad te quieres quedar sin hijos?”. Y uno dice: “Chuta, no”. Entonces lo que hicimos con mi pareja fue no ponernos en campaña, pero tampoco me seguí cuidando. Si ocurre, ocurre. Y si no ocurre, bien también. Me parecían súper buenas las dos opciones. Pero al final ocurrió. ¿Cómo fue el momento en que te enteraste que estabas embarazada? Raro igual. Para hacer honesta me aterré al principio. Me puse a investigar un poco, llamé al doctor. Igual yo creo que lo desconocido siempre genera un poco de temor, porque como uno es más viejita, es más conciente de lo que es la vida. He tenido la suerte de poder viajar y conocer distintos lugares, pero se te viene todo eso a la cabeza y dices: “Oh, oh. Ahora cómo lo hago”. Pero eso dura un período no más. También me pasó con la pega: se me acababa el contrato en diciembre y quién me iba a contratar embarazada… y al final son puros miedos estúpidos y en verdad decidí confiar en que todo iba a estar bien. Y resultó que este ha sido uno de los mejores momentos laborales: me voy de Mega con muchas ofertas y con nuevos proyectos, estando embarazada y todo. Pero eso es igual es tener bastante suerte, porque no es algo que le suela pasar a todas las mujeres embarazadas. Hay muchas mujeres que deben cargar con el estigma laboral de ser la mujer cacho… Sí, es verdad. Como que en la interna uno pasa a ser como la mujer cacho. Afortunadamente, eso no pasó en mi caso, pero sí conozco a muchas mujeres que le ha pasado, por más que se diga que la ley está cambiando y todo eso. No me puedo quejar, porque he sido una afortunada. Estoy muy contenta, porque ha sido un período muy lindo en todos los sentidos. Igual es muy valiente no seguir en una pega segura en estos momentos… Sí, pero ya no fui así. Nunca fue mi fuerte la estabilidad laboral. Porque siento que la estabilidad como que te aplasta. No tener nuevas alternativas, nuevos horizontes, te achancha… ¿Te paso un poco eso, luego de estar tantos años a cargo de un matinal? Un poco sí. Siento que aprendí mucho, pero el llamado de la selva es mucho más fuerte que yo. No lo puedo racionalizar tanto. Yo sé que la pega en un matinal es increíble, sé que hay mucha gente que se sacaría los pelos por estar ahí. Todo eso lo sé en mi cabeza, pero en mi guata y en mi corazón me dan ganas de hacer otras cosas. Igual son hartos años levantándome a la misma hora, es un cambio de rutina importante. Yo llevo cuatro años en el matinal, así que es fuerte. Estoy súper agradecida de todo lo aprendido, de todos los reconocimientos, de estar ahora en las encuestas como uno de los rostros mejor evaluados. No te puedo negar que es un súper lindo reconocimiento. Por eso es raro que te cambies de trabajo… Todos me dicen que no pueden creer que vaya a dejar mi pega. Pero tengo la posibilidad de hacer cosas nuevas, de tener nuevos proyectos… Viajes, casa nueva y helados: El gran banquete de Javiera Me mencionaste que te encanta viajar… Si yo te preguntara qué es lo que te hace feliz en la vida ¿qué crees que no puede faltar en el banquete de tu vida? Viajar, conocer lugares nuevos. Yo ya tengo planificado irme en Febrero a Galápagos, por un festival de cine donde nos ganamos un premio por mejor guión por “Sal” (película que ella protagonizó y produjo). Después quiero ir a Puerto Natales, donde también se hace un festival muy bonito. Y me voy a ir la primera semana de marzo a Nueva York, que es la última chance que tengo de hacer un viaje embarazada. Yo soy de las que voy a todos lados. Cuando uno trabaja en la tele, como que tienes la suerte de que siempre te invitan a todos lados. Yo igual en el día a día como que me gusta estar en mi casa, pero todo lo que sea “ven y conoce el nuevo hotel de…” yo voy a todas. Voy, voy. Me encanta. Eso en mi lista de banquete es lo más importante. ¿Qué más tiene tu banquete? Uff mi casa, porque me acabo de comprar una en septiembre pasado. Es la primera vez que tengo casa propia, así que es como un chiche. No saldría nunca de ahí. Me encanta estar en mi casa, encuentro que es preciosa. Yo he vivido en muchas casas, me he cambiado mucho en la vida y muchas han sido muy transitorias, por que vivía llena de pega. Pero esta no. Esta es para vivirla. Además, como viene una hijita, estoy armando la pieza… es todo un proyecto. Para mí es un banquete preocuparte de que tu casa sea un verdadero hogar, cosa que llegues a ahí y sea un placer. ¿Algo más? A ver ¿qué más está en mi lista de banquete? Los helados. No puedo vivir sin helados. Me gusta el barquillo con helado artesanal, no soy mucho de casata. ¿Cuáles son tus heladerías favoritas? Cuando chica iba mucho a la heladería Sebastián. El Emporio de la Rosa creo que tiene muy ricos sabores. Hace como un mes estuve en San Pedro de Atacama y probé un helado de Chañaral y pica-pica. Muy rico. Pero en general mis sabores favoritos son el dulce de leche, la naranja, el limón. Los helados de agua tienen que ser cítricos. Pero los otros, bien chanchos: manjar con chips, menta chips… Tampoco como que me da el pellejo de almorzar harto y comerme un helado. Entonces ahí lo que hago es no almorzar y comerme un helado. Feliz. ¿Eres de asado? Sí, es que estoy emparejada con un argentino. No me puede no gustar la carne. Así que como mucho, aunque no tanto, porque de repente hace un poco mal para el organismo comer en exceso, pero me encanta. Y más allá de tu banquete ¿tu corazón está contento en este momento? Sí, tengo una pareja muy linda, que me tiene muy contenta. Estoy enamorada, supongo que él también. Tengo una casa nueva muy linda, que estamos arreglando. En la pega estoy muy contenta, estoy cerrando un ciclo con el matinal y se vienen proyectos muy buenos para el segundo semestre, porque antes viene el nacimiento de mi hija. Además que con esto de estar embarazada, como te dije antes, todo es mucho más bonito. Mi corazón está súper contento. ¿Crees que el 2013 será un buen año? Para mí va a ser súper distinto. De hecho ya sólo el hecho de tener una hija lo va a convertir en una año muy lindo. Le tengo mucha fe a este 2013.

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    Marcela Vacarezza: “Yo sé que Rafael es el número uno en nuestra pareja”

    ¿Cómo has vivido todo este 2012 ahora en “Alfombra Roja” de Canal 13? Yo encuentro que ha sido un buen año. Estoy en el canal que ha sido líder, en cuento a sintonía. Es un canal importante y personalmente ha sido bueno, porque me hicieron sentir cómoda desde que llegué, desde el primer minuto. Me hicieron sentir como si siempre hubiese sido parte del equipo. Lo otro es que yo me fui de “SQP”, no por renegar de la farándula ni nada, sino porque ya había cumplido un ciclo y no me parecía mucho el tono que estaba tomando el programa, porque era harta chacota. ¿Te sentías incómoda con las tallas de Felipe Avello? No, para nada. Felipe siempre ha sido muy buena onda, yo lo quiero mucho y lo encuentro un maestro. Pero yo no sé si estoy más vieja o más grave, pero siento que este programa (AR) se adecua mucho más a mí, porque se conversa mucho más, nos escuchamos más, hay más tiempo para reflexionar, para el análisis. Quizás por la parada en que estoy en la vida me es mucho más cómodo eso. ¿Cómo te convencieron para regresar a un programa de farándula? Es que yo nunca renegué de la farándula, yo me fui de Chilevisión con la intención de buscar otras posibilidades y oportunidades de hacer otras cosas. Yo estuve muchos años ahí. Entonces si ya en tres años no me habían ofrecido nada nuevo, ya no lo iban a hacer. Y en “SQP” simplemente cumplí un ciclo, pero no tengo ni un rollo con la farándula. ¿Y cómo enfrentas los comentarios de la gente que no puede creer que Marcela Vacarezza haya terminado en un panel de farándula? Sí, me lo comentan bastante por las redes sociales, fíjate. Pero me lo comentan en la buena onda, en el sentido de “pucha nosotros pensamos que tu das para mucho más que eso”… yo les agradezco los comentarios, pero lo paso bien. Estoy acostumbrada a trabajar, a tener mi propia plata y autofinanciarme mis cosas. Mientras no haya otro ofrecimiento, voy a seguir en lo que estoy. ¿Y te gustaría tener un programa propio? Sí, por supuesto que me gustaría. Pero ya tampoco tengo grandes sueños en televisión. Cuando era más joven uno decía quiero llegar a ser esto o lo otro, pero hoy en día, lo hago por razones bastante básicas y porque creo que es bueno airearse un poco de lo que es la pega en la casa y con los niños. ¿Cómo enfrentas las respuestas que puede generar en otros famosos las opiniones que entregas en “Alfombra Roja”? Me lo planteo con mucho respeto. Creo que uno como opinólogo no es ni juez ni parte. No siempre tienes razón. No todo es blanco o negro. Nadie es tan malo como parece ni tan bueno. Creo que hay que ser respetuoso del otro. Yo soy muy preocupada, principalmente, de la forma. Creo que se puede decir todo, pero hay que ser respetuoso en la forma. Acabas de tener un encontrón con la Doctora Cordero, por sus dichos en contra de Pamela Diaz… Pero yo no hablé de la Doctora Cordero en general, sólo sobre lo que había dicho sobre un hecho puntual. A mí no me interesa responderle a la doctora Cordero, yo lo tuve que hablar porque fue el programa el que planteó el tema y yo estoy ahí para hablar. Es parte del trabajo. La imagen de Rafael: “Yo sé que él ha sido más exitoso en televisión que yo” ¿Y cómo lidias con la imagen tan fuerte de Rafael dentro de la televisión chilena? Es que yo tengo muy asumido que, en cuanto a la pareja, Rafael es el número uno. O sea si él se tiene que ir afuera, si yo tengo que dejar la pega alguna vez para que él pueda hacer otras cosas, lo voy a hacer. Jamás se me ocurriría pedirle a él que deje sus cosas porque yo estoy con una súper buena pega. No. Él ha sido súper exitoso en televisión, mucho más que yo, eso lo tengo súper asumido y nunca he competido con él en eso. Rafael ya lleva varios años viajando todas las semanas a México ¿cómo fue cuando te planteó esta nueva oportunidad de trabajo y que iba a estar bastante tiempo fuera de la casa? A penas apareció esa oportunidad de irse a trabajar a México yo le dije que tenía que hacerlo. Le dí la tranquilidad de que yo iba a seguir en Chile, que iba a estar con los niños para que no sintieran una falta tan grande. ¿Y en algún minuto pensaron irse todos para allá? No pensamos en irnos, porque Rafael tenía trabajo acá, le gusta trabajar en Chile… si nos fuéramos a vivir a México él igual seguiría viajando a Chile para trabajar, así que entre vivir allá o acá, prefiero seguir viviendo acá. Mira uno nunca sabe las vueltas de la vida. Yo sé que allá quieren que haga un programa franjeado (todos los días), pero después cambian de opinión y siguen con las cosas como están. A él todavía le quedan dos años de contrato allá y acá, así que hasta que eso no termine no hay que tomar ninguna decisión. ¿Cómo enfrentas el que Rafael esté tanto tiempo fuera? Gracias a Dios el primer tiempo fue de full pega, cuando vivía cuatro días en México y tres en Chile. Pero los otros años sí ha viajado todos los fines de semana, pero pasa el resto de los días acá… ¿Y están solos algún rato? Porque cuando llegaba a Chile tenía que seguir trabajando… Sí, porque el trabajo en televisión le permite tener horarios mucho más distintos a los que tiene el gran porcentaje de la gente. Entonces está días completos en la casa y después un día entero afuera. Es muy variable todo eso… Y ¿qué les gusta hacer juntos en el rato que tienen para ustedes? Yo las veces que he podido acompañarlo a México lo he hecho y ahí regaloneamos mucho. Mira nos gusta mucho salir a comer, de repente con los niños. Pero también nos gusta acostarnos temprano cuando estamos cansados, relajarnos… pero somos bien salidores… Pero ¿les gusta salir solos o con amigos? Como sea. Mucho con amigos, porque tenemos dos grupos muy entretenidos, muy buenos para salir también. Si de repente yo llego a la casa como a las nueve y media y Rafael me dice “ya vamos a salir a comer”. Churra, ya vamos… Aprovechamos mucho el tiempo juntos… ¿Y para ti cómo sería tu banquete ideal? No lo hacemos mucho, pero los viajes juntos me encantan. Se dan instancias que no se dan acá, cuando uno está con los niños, con la cosa diaria típica. Sí, aprovechamos harto de viajar. ¿Cuál es tu música favorita? Soy bien antigua yo. Me gusta Phill Collins, Pink Floyd, Credence, Journey… soy antigua para mi música. ¿Comida favorita? Uf, todo. Y no es chiste. .Me encanta la comida japonesa, la china, las pastas… todo me gusta. Encuentro un poco fome el pedazo de carne. Es más entretenido el asado y picotear al lado de la parrilla, que comerte el pedazo de carne en el plato. ¿Película favorita? Me gustó mucho el Expreso de Medianoche. Una gran película, antigua también. ¿Viaje favorito? Pucha no te puedo mentir. Viajar con los niños, solos los cinco, es espectacular, porque uno convive tanto que de repente cachay cosas nuevas de tus niños. Pero no te puedo negar que viajar con los amigos es lo más entretenido que hay. Nos pegamos un crucero las seis parejas amigas y lo pasamos increíble. Ahora, el viaje con los amigos no puede ser más allá de 15 días, porque empiezo extrañar a los niños enormemente. Yo te digo que duro 10 días. Llamo todos los días para decirles buenos días y en la noche para que me cuenten lo que hicieron en el día. Pero también te digo que es maravilloso, lo paso regio. Uno está sin la presión del ¡Papá! ¡Mamá! Porque yo de repente le digo a mis hijos: ¿no saben otra palabra que no sea mamá? Entonces ya es mucho… pero bueno son maravillosos. Rafael, el sucesor de Don Francisco: “No creo que tenga reemplazo” ¿Cómo es tu día a día? Es bastante típico (se ríe). Bueno me levanto, voy a dejar a los niños al colegio, luego me voy al gimnasio. También hago papeleos o cualquier trámite que haya que hacer. Suelo almorzar en la casa y los martes y jueves me quedo para estar con los niños, hacer las tareas. Y los lunes, miércoles y viernes me tengo que venir para acá después del almuerzo. ¿Qué te dicen tus hijos por el trabajo que tienes con Rafael? ¿Nunca les han reclamado porque los quieren ver más? No, nunca. Porque la verdad es que estamos mucho con ellos. Yo creo que, si bien el trabajo en televisión es bastante raro a veces, pero en general te permite estar bastante con la familia. A veces hay cosas excepcionales, como la Teletón, donde Rafael desapareció por dos días completos y antes algunos por la gira. Pero en general tienes unos horarios distintos, que te permiten estar siempre con los niños. Tú acabas de mencionar la Teletón ¿Qué te parece que todos los años se hable que Rafael puede ser el posible sucesor de Don Francisco? No parece extraño. Para mí Rafael es el mejor animador que hay en Chile, la gente nota que es una persona súper honesta, que es una persona de familia que no anda metido en escándalos, es como verdadero no más. También creo que se nota su trabajo bien hecho con la Teletón, la gente ve que va a la gira y sabe que se le toma de una manera bastante comprometida. Entonces, en ese sentido, encuentro bastante lógico que suene su nombre. Pero creo que no es tema. El reemplazante de Don Francisco lo están buscando hace como diez años y yo creo que a él le quedan diez años más… Igual es un poco engorroso buscarle un sucesor cuando Don Francisco sigue activo al mando de la Teletón… Claro poh. Y todos los años es lo mismo. De aquí a diez años más va a estar. No me cabe duda, porque tiene recién 70 años. Pero yo no creo que Don Francisco tenga reemplazo. Sí creo que va a tener que ser uno o una la que esté a la cabeza de todo, porque una cosa coral al mando de la Teletón no resulta. Creo que tiene que ser como hasta ahora, con uno al frente y con varios al lado que ayuden y aporten. Pero creo que falta mucho para eso. El extraño comienzo del amor: “Tuve que esperar un año y medio para que Rafael reconociera nuestra relación”. Oye y hablando de temas más personales. Y llevas muchos años casada con Rafael, pero ¿qué fue lo que te conquistó de él? Mira yo te diría que cuando lo conocí lo encontré una persona muy optimista, muy simpático, con mucha energía. Y con el tiempo lo que más me hace seguir enamorada de él es que es un tipo muy querendón, muy de familia, muy buen papá, súper buen hijo, muy buen marido. Siento que es un partner, que es un compañero. Le tengo confianza plena. Me da como tranquilidad y eso es importante, porque no ando preocupada de andar celosa. Nada. ¿No eres celosa? Pero es que yo era celosa, pero eso depende mucho de las características de la persona que tienes al lado. Cuando yo partí con él era celosa, porque era el yerno idea y todas las personas gritaban por él. Pero con el tiempo me fui dando cuenta que él está tan feliz como está, que no va a poner en peligro su familia, sus hijos, sus amigos por una aventura. Me da tanta seguridad de eso que ya no hay celos. ¿Y cómo fue ese tiempo donde sí eras celosa? Me daba celos que estuviera con modelos medio en pelotas, que fuera coqueto con ellas. ¿Y le decías algo o te guardabas los celos? Me los guardaba, porque yo también trabajaba en la tele y entendía el tema. Además, que yo fue celosa porque él se demoró tanto en concretar esta relación… ¿Cuánto se demoró? ¡Como un año y medio! ¿Y tu no tratabas de apurar un poco las cosas? Sí. Una vez le tuve que dar un ultimátum y ahí comenzó a ponerse las pilas. Le dije que estaba aburrida, porque no podía ser que entre cuatro paredes fuéramos pareja, pero para el público nada. ¿Por qué él optó porque la gente no se enterara que estaban juntos? Yo creo que por dos cosas: uno, que en ese entonces tenía un manager que lo hizo pensar mucho que su éxito se debía a que estaba soltero, que no le convenía tener pareja pública; y segundo, es que como él estuvo a punto de casarse y su pareja se le arrepintió, le devolvió el anillo y todo, andaba temeroso ante al amor y el tener una pareja nueva. Igual debe haber sido difícil iniciar una relación con esos fantasmas del pasado… Sí, pero yo dije no me la puede ganar esta cuestión. Qué culpa tengo yo de que haya pasado eso. No, si fue un trabajo de joyería que volviera a confiar de nuevo, que tuviera ganas de embalarse con otra persona de nuevo. Pero yo dije qué culpa tengo que otra mujer le haya devuelto el anillo, si y soy otra. Tuve que hacer bastante trabajo y tener mucha paciencia. ¿Y aguantar aquél año y medio fue parte de ese trabajo? Por supuesto. ¿Desde que lo conociste que dijiste aquí me quedo para siempre? Yo estaba convencida de que me quería casar con él, desde un comienzo. Lo tenía claro… ¿Incluso antes de que formalizaran la relación? Sí, yo sabía que era el hombre de mi vida, así que nada podía ganármela. En resumen, todas las cosas que yo hacía era para que él tuviera la confianza de que yo no estaba tonteando, que para mí no era una relación que no me la iba a tomar en serio. ¿Cómo fue cuando al fin decidió contarles a todos que estaban juntos? Feliz poh. Al fin fui reconocida. El trabajo finalmente rindió frutos. ¿Qué te decía tu familia cuando aún no era pública la relación? Mi mamá, que es un poco más… heeee… metida, por decirlo. Ella, antes de que yo empezara a salir con Rafael, cuando estaba pololeando con otra persona, me dijo una vez Huy acompañé a tu papá a Chilevisión y estaba de invitado un chico que trabaja en La Red ¿cómo se llama este niño? Tu lo tienes que conocer. Es tan simpático y tan amoroso. Con él deberías pololear tu. Entonces era fanática de él desde antes. ¿Cómo fue cuando le contaste que estabas con él? Le encantó. Es que se lleva muy bien con mis papás. Y hablando de papás ¿cómo es vivir con la suegra en la casa? Yo estoy feliz con mi suegra en la casa. Llevamos muchos años con ella. Once años ya. ¿También es cómodo que esté ella con ustedes? Sí, sirve. Porque estos viajes relámpago a México no serían posibles si ella y mi cuñada no vivieran con nosotros. Es una casa con gente, con vida. Ellas se quedan con familiares, con mis nanas que las adoran. Y en ese sentido ayuda. Además, para los niños es súper bueno, porque han aprendido que a los abuelos y a los mayores hay que quererlos, no hay que dejarlos solos. Espero que el día de mañana mis hijos lo hayan asimilado bien (se ríe). ¿Nunca hubo el fantasma de que se metiera mucho viviendo con ustedes? No fíjate, porque yo conocía como era. Y si hubiese sido metiche, me la tenía que bancar no más. ¿Y si hubiese sido al revés? Con tu mamá metida en la casa… Es que si mi papá muere, mi mamá sabe que yo me la voy a llevar. Yo no la voy a dejar botada. Y si muere mi mamá, me voy a llevar a mi papá. Y Rafael lo sabe. A ver, él está de acuerdo, pero tampoco le queda otra, porque si yo llevo 11 años viviendo con su mamá… Está súper dispuesto y en las vacaciones nos vamos con mis papás. Marcela, estudiaste psicología ¿qué recuerdos quedan de esa etapa?... porque hace mucho tiempo que tu no ejerces… Que lo pasé la raja, es una época increíble la Universidad. Que si saliera de cuarto medio volvería a estudiar lo mismo, yo creo. Pero es una carrera en la cual no puedo trabajar, porque no tengo vocación para eso, no más. ¿Tan simple como eso? Tan simple y tan fuerte como eso. ¿Y cuándo te diste cuenta que no tenías vocación? Cuando me dí cuenta que no quería volver a trabajar en eso. Quería seguir con la televisión y con el tiempo te vas desconectando, te vas quedando out. ¿Fue fuerte decirle al resto que no querías seguir ejerciendo? El resto me da lo mismo. Fue fuerte para mí. Creo que es súper bueno pasar por la Universidad, porque uno aprende muchísimas cosas. Además, en el colegio yo estaba en una burbuja: era de puras mujeres, todas del mismo sector socioeconómico, hablábamos las mismas tonteras todo el día. Pasar por la Universidad es bueno, porque te das cuenta que hay muchas más cosas. Me afectó el decidir que no iba a trabajar en psicología, por lo cual había estudiado 6 años, pero mi mundo iba por otro lado. Me demoré muchos años en aceptarlo. Siempre mantenía la puerta abierta. Decía no si yo voy a volver a trabajar en eso, pero llegó el día en que dije no voy a volver, y no volví.

  • Vidas a la Carta

    Martín Cárcamo: “Estoy viviendo la paternidad muy naturalmente”

    Hoy es uno de los hombres fuertes de la pantalla chica. Mal que mal está más de 24 horas a la semana al aire, ya sea con “Bienvenidos” o con la nueva versión de “Vértigo”. Se despide de Tonka y se saca fotos con algunas personas que lo fueron a ver al matinal. Camina por los pasillos y llega hasta su camarín. Se mira al espejo, abre una cajetilla y prende un cigarro. La semana laboral termina, pero comienza un nuevo fin de semana familiar. Antes de tomar sus cosas y partir raudo se toma un tiempo para conversar, algo que se nota le gusta hacer. Con tantas horas en pantalla ¿Hay cansancio en este momento? Si mucho. Lo que pasa es que del jueves para el viernes es muy extremo, porque el jueves parto a las seis de la mañana y termino a las tres de de la mañana. Duermo un par de horas y me levanto a las seis de la mañana, otra vez. Entonces ahora termino como con la última rayita de energía, pero ya en la tarde me apago absolutamente ¿Te apagas completamente? ¿Cómo es el viernes en la tarde? Bueno ahora me tengo que ir a grabar unas locuciones para unos comerciales. Después me tengo que ir al supermercado, porque mi mujer tiene que hacer otras cosas entonces me pidió que fuera yo. Luego me voy a la casa y voy a dormir de cuatro a seis y ahí ya me recupero. Además, el fin de semana es para la familia. El único showoman de la televisión chilena: “Me encanta el humor absurdo” Llevas casi dos años en Canal 13 ¿Te habías imaginado que estarías cuatro horas diarias al aire y que además conducirías el estelar más visto de la televisión chilena? No. La verdad no. Sabía que el cambiarme a Canal 13 involucraba un riesgo por un lado, pero también sabía que era una oportunidad. Si no corría ese riesgo no iba a avanzar. Pero nunca me había imaginado un escenario tan positivo, tan soñado. Porque, además de los resultados de sintonía que son positivos y todo, yo hoy día me siento pleno profesionalmente. Estoy trabajando con dos equipos extraordinarios y con dos animadoras increíbles. Por eso me siento orgulloso de todo lo que ha pasado acá en estos últimos años y eso me tiene muy en paz. En el matinal te has mostrado muy lúdico y en Vértigo también. De hecho, te han molestado mucho ahora último por los besos que te has dado en pantalla con Diana y algunas invitadas a Vértigo ¿cómo te tomas toda es batahola que se genera con lo que haces? La verdad es que ahora estamos demasiado arriba de la pelota, diría yo. Porque en el Canal todo lo que se pone en pantalla es relevante. Entonces salimos del canal y están todos los medios. Como que todos los programas de espectáculo se volcaron a mirar a Canal 13, pero finalmente yo llego a mi casa y continúo mi vida. ¿Pero tu mujer no te ha dicho nada? Sí, ahora me dijo. Nunca me dice nada la verdad, pero ahora me dijo “Creo que superaste un poco la cuota ¿Me Entiendes?” Sí, le dije yo. Y eso fue todo. Con eso bastó y sobró… Sí. Mi mujer no pierde el tiempo y manda el mensaje clarito. Y la entiendo, porque yo a veces me híperventilo, porque me gusta mucho el peluseo. ¿Y pocas veces tu señora te dice cosas así? Mi señora en verdad me deja hacer lo que quiera, somos bien libres los dos. Pero sí se preocupa cuando ve que me salgo un poco de los esquemas. Pero en verdad no hay ningún rollo, es muy segura de ella misma y no es para nada celosa. De lo contrario, no podríamos sobrevivir en esta pega, porque tanto ella como yo trabajamos con gente del sexo opuesto. ¿No te dice nada por las imitaciones en el Matinal? Porque tú tienes algo con las mujeres, porque te has dedicado a imitar a puras mujeres… Sí, a mí me gusta mucho el humor absurdo. Me gusta traspasar un poco la línea y tratar de buscar cosas distintas. Entonces como yo no soy un gran imitador, pero me gusta mucho la comedia, busqué la posibilidad de ser el primer heterosexual en interpretar un personaje femenino en la mañana, que era muy bizarro. Osea, cuando hice de la Rafaella Carrá yo salía acá en los pasillos y la gente me aplaudía. Me decían nunca nos imaginamos que en la mañana un hombre se iba a vestir de Rafaella en el 13. Pero eso me gusta, y mi mujer y los niños me apoyan. De hecho, la primera vez que tuve que depilarme para esto, lo hice en la casa. Y después con los niños vemos los videos, se mueren de la risa y se disfrazan también. Porque ellos entienden que todo esto es un juego. Porque finalmente, todo lo que he hecho durante mi carrera es profesionalizar lo que antes yo hacía como juego. Porque toda mi vida he sido así. Osea, en vez de jugar con el computador o con los autitos, yo jugaba a disfrazarme, a hacer el Festival de Viña y hacía teleseries. De hecho, tengo varias teleseries grabadas con mi familia, todos actuando. Eran veranos completos donde nos íbamos de vacaciones y el panorama era grabar una teleserie, con guión y disfraces.. ¿Y tú preparabas todo? Yo funcionaba como productor, actor, guionista… en verdad todos estábamos involucrados. Es que en verdad tengo una familia donde todos son buenos para el leseo. Entonces, ahí fue cuando me di cuenta que lo que realmente me gustaba era estar sobre un escenario. Y finalmente, lo que hice después fue profesionalizar un juego. Por eso me siento muy afortunado de poder hacerlo. Como que disfruto con eso. Para mí venir a hacer Vértigo no es venir a trabajar, yo lo veo como una fiesta o un carrete. Es como entretenido saber que tengo que hacerlo. La levantada en la mañana por supuesto que es dura, pero yo trato de hacer de todo esto una fiesta. Martín, el hogareño: “Todas las actividades las hacemos con los niños” Detrás de su flamante carrera televisiva, Martín lleva una vida familiar bastante estable. Acaba de cumplir 10 años de matrimonio con Carolina Castillo, también periodista, y hace unas semanas llegó un nuevo integrante a su familia: a sus dos hijos (Alfonsina y Luciano) se sumó un tercero, un pequeño niño que adoptaron en Haití y que luego de largos meses de tramitación al fin llegó a nuestro país. Este es un tema sobre el cual no quiere ahondar mucho, porque es un proceso familiar que ha preferido mantenerlo en privado. Porque su familia es lo más importante en su vida y de eso no parece haber duda alguna. Tú partiste diciendo que en un rato más tienes que ir al supermercado ¿Ayudas mucho en la casa? No. Ayudo, pero en cosas súper puntuales, porque tenemos las pegas súper bien delimitadas. Afortunadamente, en mi casa trabajan dos personas, una señora y un señor, y él hace todas las cosas que yo no hago. ¿Cómo qué cosas por ejemplo? Cambiar ampolletas, ver los enchufes, limpiar los autos, hacer muchas veces de chofer. Por ejemplo, yo no entiendo nada de mecánica… todas esas cosas típicas que hacen los hombres con cajas de herramientas y que yo no hago. Soy un tipo más bien femenino que masculino ¿En serio? En verdad es mi mujer la que sabe de todo eso. Por ejemplo, para ella un muy buen regalo es un taladro. A mí nunca me gustó eso, así que lo dejamos claro desde un comienzo. Mis papás estuvieron casado más de cuarenta años, pero yo viví mucho tiempo de mi vida con mi mamá que es artista y con mi papá que trabajaba en Santiago (Martín siempre vivió en Viña del Mar). Entonces fui criado en un ambiente muy sensible y artístico. Y me gustó mucho eso. Por ejemplo, cuando chico en vez de leer Condorito como cualquier niño, yo veía revistas de decoración. Y hasta el día de hoy colecciono revistas de decoración. Por ejemplo, voy al supermercado, porque me gusta mucho la comida y las cosas ricas… ¿Eres de los que se demoran en el supermercado? Sí, me demoro mucho. Pero no por un tema de precios, sino porque me gusta buscar mucho los productos nuevos. Sobretodo, en las cosas del picoteo. Ahí me salgo bastante del presupuesto… Y ¿cómo se distribuyen con tu esposa los tiempos para estar con los niños? Hemos determinado un sistema que es bien estricto, donde todas las actividades las hacemos con los niños. Osea, nostros salimos a comer, de repente, solos los dos, pero en general todo es con los niños. Por ejemplo, yo vengo al trabajo, pero en la tarde estoy con mis hijos. Está mi mamá de cumpleaños y partimos con los niños. Si estamos invitados a la casa de algún amigo, es con los niños. Por eso a veces tenemos que sacrificar algunas cosas, porque no puedes hacerlo todo. Por ejemplo, yo no tengo esa típica reunión con amigos una vez a la semana. No. Cuando yo me veo con ellos es con señora e hijos. Mi mujer trabaja medio día, así que también está en la tarde con los niños y hacemos tareas con ellos, jugamos, salimos a pasear. Mi tiempo se divide entre la pega y la casa. Afortunadamente es algo que nos ha dado buenos resultados y es fruto de la pega que tenemos. A lo mejor, si yo tuviera otra pega las cosas serían distintas… Pero igual te beneficia el matinal, porque puedes dedicar la tarde para ellos… Por supuesto, pero también te quita poder ir a los shows del colegio. Pero bueno, todo tiene sus sacrificios. ¿Nunca te han dicho nada tus hijos por no poder ir a las presentaciones en el colegio? Sí, siempre me han dicho me encantaría que hubieses estado en el show de la mañana… Pero yo les digo que así como no estoy en el show del mañana, estoy a las cuatro de la tarde en la casa y los papás no suelen estar a esa hora en la casa. Es una cosa por otra. Por ejemplo, el miércoles pasado fuimos a tomar once todos juntos en la tarde y generalmente los papás no pueden hacer eso, porque llegan después de las ocho de la noche. Quizás no puedo ir a dejarlos al colegio, pero vamos equilibrando las cosas. Pero no todos los papás pueden ir a los shows en la mañana… Si poh. Yo sí me levanto en la mañana con ellos, tomamos desayuno juntos y a los dos mayores los hago dormir yo en la noche. Osea, más que hacerlos dormir es que no hemos logrado que se queden dormidos en sus camas, entonces es todo un sistema muy hippie ¿Duermen todos juntos en la cama? Se van pasando todos por distintas camas. Entonces tu no sabes dónde vas a terminar durmiendo. Es algo bien de locos en verdad, porque a estas alturas no debería ser así, pero yo también lo hice cuando chico y no pasó nada. Soy un tipo bien normal, por eso trato de no coartarles a mis hijos eso y que cuando se sientan preparados para dormir solos lo hagan. Si quieren pasarse a mi cama, que lo hagan, no hay problema. Las mujeres de Martín: “Tengo una visión bien femenina de la vida” ¿Qué papel ha tenido la mujer en tu vida? El más relevante de todos. Yo tengo una relación muy buena con mi mamá, pero a la vez muy intensa. Discutimos mucho y nos apoyamos mucho. Yo tuve una formación muy femenina, porque mi mamá estuvo muy dedicada a sus hijos. Tenía una virtud muy buena para nosotros, porque ella era artista y hacía sus clases de arte en la casa. Entonces yo llegaba del colegio y en mi casa había cuarenta mujeres todos los días. Por eso nunca hice una tarea y me dediqué a la animación. Mi mamá tenía un trabajo y sus ingresos, pero a la vez seguía controlando todo lo que pasaba en la casa. Entonces yo llegaba del colegio y en vez de irme a ver tele, me quedaba con las señoras conversando y ahí empecé a desarrollar una suerte de visión femenina sobre las cosas. Yo soy producto de mucho esfuerzo de mi mamá, en el sentido de que me metió en muchas cosas extraprogramáticas desde muy chico: clases de teclado durante ocho años, de pintura, de deporte, de teatro… mi mamá era la que me llevaba, porque mi papá estaba trabajando en Santiago. Además, también tuve una relación muy fuerte con mi abuela, y después llegó mi señora, mi hija. En la pega, mis jefas son mujeres. Además, mis programas han sido muy orientados a las mujeres. Entones, yo tengo la sensación de que mi visión de la vida es mucho más femenina que masculina. Soy un tipo cero machista, pero sí me gusta cumplir el rol de ser el proveedor y protector, soy bien Tauro para mis cosas. En mi casa todos hacen la cama, todos cocinan, todos se ayudan. O sea, cuando yo digo que no hago nada en la casa, me refiero a las cosas más técnicas. No significa que si nadie me trae un plato de comida, yo no como. No. Yo me preparo lo que haya o me caliento algo. No me quedo esperando que me sirvan. Y la cama el fin de semana la hacemos entre todos. Y le hago mucho caso a la intuición de las mujeres, porque no se suelen equivocar. ¿Eres mucho de preguntarle las cosas a tu señora? Las cosas importantes sí, siempre. Y cuando no le hago caso, generalmente me equivoco después. Exceptuando las laborales, que ahí sigo mi intuición, ahí ella me deja seguir más mi guata y hasta ahora ha funcionado bien. Pero sí tomo muy en cuenta su opinión. Pero eso no significa que no tengamos discusiones y peleas como pareja. Yo siempre digo: estamos felices y contentos ahora, pero esta cuestión se va construyendo día a día. No pretendo ser la pareja perfecta, ni el modelo perfecto, porque no lo somos. Pero sí reconozco que las opiniones de ella son muy importantes. Sé que no quieres hablar mucho de la llegada de tu nuevo hijo a la familia, pero no puedo dejar de preguntarte ¿Estás en el mejor momento familiar? Sí, lejos. Es un momento muy expectante, de mucho amor y de desarrollo pleno de todas las emociones habidas y por haber Y también es un desafío me imagino… Sí, absolutamente, pero súper contento. En el fondo la paternidad la estamos llevando de una manera muy natural. Sin presiones ni cosas extras, sino desde la naturalidad y de lo que nos va naciendo.

  • Vidas a la Carta

    María Gracia Subercaseaux: “Creo que las mujeres somos bakanes”

    Minutos antes me había llamado para pedirme si nos podíamos juntar un poco más tarde, porque estaba un poco atrasada. Es que la vida de María Gracia Subercaseaux parece no detenerse nunca. Porque a su trabajo como fotógrafa, se suman sus programas en Canal 13 Cable: “Terruá” y “Mundos Ad Portas”. De hecho, hace muy poco viene llegando de un viaje de un mes y medio por el sudeste asiático, donde no sólo grabó todo sino que también se enfrentó a una cultura que la impactó. Una vez en su departamento no sentamos en su living, muy cerca de una colección de libros, entre los cuales destacan muchos que hablan sobre el desnudo. María Gracia se sienta relajadamente, acomoda su pelo y comienza la conversación… una gran conversación. En este minuto haces radio, estás en el cable, tienes una carrera como fotógrafa ¿Cómo lo haces para combinar todo eso en un día? Mi comienzo de año, hasta julio que volví de viaje, fue de locos. Te prometo que no había tenido un ritmo de trabajo tan fuerte como el que tuve. Porque estaba preparando mi exposición. También estaba grabando “Terruá” (el programa en que explora el mundo del vino), entonces tenía que salir fuera de Santiago y grabábamos realmente todo el día o incluso dos. Además, estaba preparando mi viaje a medio oriente y también estaba en la radio, donde además tuve que grabar todos los programas para cuando no estuviera… Rodrigo Gentleman debe haber estado feliz todo el tiempo que estuviste de viaje, porque no tenía que ir a la radio… Fíjate que a los dos nos pasa que nos encanta ir a la radio, lo pasamos tan bien. Sabes que con Rodrigo hemos llegado a formar una dupla maravillosa y todos los días nos entretenemos conversando. Él es un buen conversador y yo soy una buena conversadora. Siempre tenemos temas y a veces nos vamos por las ramas. De repente, también, nos repetimos temas, porque piensa que llevamos 10 años trabajando juntos. Pero bueno… entre todo eso monté mi nueva exposición, llamada “Mano de Obra”, y luego partí a Medio Oriente. Nunca había trabajado tanto como en ese viaje: nos levantábamos tempranísimo, a veces a las cinco, otras veces a las dos y media porque teníamos que llegar a la frontera… Un nivel de trabajo muy intenso, pero lo pasamos muy bien. Finalmente llegué en julio y dije “Necesito un tiempo”. Igual he preparado miles de fotos que traje del viaje, porque en el programa (Mundos Ad Portas) ocupamos fotos mías. Además, sigo todos los días en la radio, pero siento que ahora las cosas están mucho más tranquilas. Necesitaba tomarme este fin de año con mucho más relajo. He estado haciendo las cosas que debo hacer, pero no llenándome de pega. A mí me gusta tener tiempo para mí: me gusta ver cine, porque además son cosas que después comento en el programa de Radio. También me gusta tener mi espacio para hacer deporte, porque yo troto mucho en el Parque Forestal o subo caminando el Cerro San Cristóbal. Me gusta tener ese espacio para el ocio. Y ¿cómo combinas eso con tus dos hijos adolescentes? Que no es algo menor me imagino… Uff. Mira mis hijos son increíbles y yo siempre he tenido la mejor de las ondas con ellos, pero la adolescencia es una etapa difícil. Mi hija, de 17 años, como que ya la pasó. Con ella lo pasamos increíble, acabamos de viajar juntas para celebrar su cumpleaños y lo pasamos increíble. Y bueno… la adolescencia no es fácil, porque además tú no sabes tampoco, cómo manejarlo. Uno va aprendiendo sobre la marcha y vas ensayo-error todo el rato. Es pega, no es fácil ¿Qué fue más difícil? ¿Con tu hija o con tu hijo? Es que con mi hijo lo estoy viviendo ahora. Pero mira, las niñitas son completamente distintas: son más emocionales, son de llorar, de pataletas, gritos… y los hombres son herméticos, no hablan. Yo con mi hijo hablaba mucho y de repente, ahora a los 15, entró en ostracismo que no hay cómo sacarlo. Por ejemplo, yo le pregunto Hola ¿cómo te fue en el colegio? y me contesta Bien. Así que dije no lo voy a joder más, porque cuando yo tenía su edad tampoco quería hablar, así que no lo molesto. De repente lo pillo de buena y logro sacarle algunas palabrillas. Pero creo que es una etapa que hay que respetarla. ¿Y ha llegado con polola ya? No. Pero mi hija tiene pololo hace dos años y medio. Pero un pololo exquisito que yo adoro. En ese sentido él es uno más de la familia… ¿Pero te has preparado para cuando llegue tu primera nuera? Sí fíjate. Yo creo que ya está pinchando, pero me da lo mismo la verdad, porque en yo tengo una vida tan intensa que al final soy feliz de que lo pasen bien y estén contentos. Yo no soy para nada como esas mamás posesivas y celosas de sus hijos. No. Me encanta que hagan su vida y encuentro que es exquisito cuando los hijos están más grandes. Porque cuando son más chicos dependen todo el día de ti y a mí me encanta que sean autónomos. Sí, lo encuentro fantástico. Desnudo liberador: el cambio de vida de María Gracia Con la llegada del nuevo milenio, la vida de María Gracia tomó un vuelco impresionante. Cada vez estaba más encantada con su carrera de fotógrafa y por eso decidió aventurarse a desnudarse frente a su propia cámara. Como era de esperarse, sus fotos no tardaron en llegar a los medios de comunicación y muchos comenzaron a hablar de esta chuiquilla que se saca fotos sin ropa. A comienzos del 2000 eso era totalmente rupturista y más aún si una mujer era la protagonista. Rápidamente comenzó a ser invitada a distintos programas de televisión, lanzó su propia página web y su nombre se hizo inmensamente conocido. María Gracia tuvo que abandonar su anonimato y aprender a convivir con una notoriedad pública que nunca había buscado. Me imagino que ese momento igual fue un poco difícil, porque tuviste que enfrentarte a todo un entorno más conservador. ¿Sentiste un poco de rechazo? Sí, al principio la gente no entendía nada. Pero no fue lo más fuerte de todo, porque yo vivo hace más de 20 años aquí en el barrio del Parque Forestal, mis amigos son mucho más progresistas y yo no me veo mucho con esa gente conservadora. Yo sabía que comentaban cosas, pero no me importaba tanto. Lo más difícil fue empezar a ser público, porque uno pierde la privacidad por completo y yo no sabía en lo que me estaba metiendo. Gracias a Dios, porque no lo habría hecho, y en verdad agradezco mucho haberlo hecho, porque me encanta lo que hago con mis fotos, me encanta todo lo que pasó con esa exploración con el desnudo. Mi vida cambió, pero diametralmente. Yo agarré otro camino después que hice esas fotos. Hubo un giro enorme, no sólo en el tema laboral, sino que también coincidió con que me separé… Entonces toda mi vida cambió. Me empecé a hacer más conocida, comencé a trabajar en televisión y me tuve que enfrentar a eso. Cuando lancé mi página web no sabía mucho cómo hacerlo, era más bien huasa en todo eso. Pero lo más raro de todo fue perder el anonimato, en realidad. Que está bien, uno debe perderlo a veces y yo encuentro que valió la pena en pos de mis fotos. Me empezaron a invitar a los programas de televisión y pasé a ser un poco como un personaje freak… una especie de fenómeno. El tema del desnudo para mí siempre fue muy atrayente. Comencé, primero, trabajando con otra gente, pero al final me costaba mucho que reprodujeran lo que yo estaba sintiendo. Por eso sentí que tenía que hacerlo yo misma, porque mi cuerpo era el único capaz de reflejar la emoción que yo tenía. Yo sabía perfectamente cómo hacerlo. Pero claro, era una dificultad enorme ser fotógrafa y estar en el otro lado, porque era complicado el tema del encuadre, los espejos, el disparador… pero bueno fue una época de mi vida preciosa, que yo la disfruté mucho. Fue un renacer absoluto en el trabajo y en descubrir que tenía una pasión por la fotografía que ahora es mi vida. Las mujeres de María Gracia Una cosa que ha pasado con tu trabajo es que es haz ocupado a la mujer como un tema recurrente… Fui cayendo muy espontáneamente en eso, pero me di cuenta que la mujer tenía un papel muy importante en vida, en que yo me sentía muy identificada y habían muchos temas sobre la mujer con los cuales yo podía decir algo, a través de la fotografía o de la radio. Elegí primero el tema de las mujeres agredidas, luego las que han tenido cáncer, después me metí en las mujeres en la edad de la menopausia… no sé, me provoca mucho eso. Trato de estar siempre hablando de un tema contingente. De hecho, en mis fotografías de medio oriente me dí cuenta que lo único que me interesaba eran las mujeres tapadas, musulmanas. Me causaba tanta curiosidad esta cosa de no dejarse ver, porque piensa que en mi vida yo he sido lo opuesto: me desnudé, me fotografié y las subí a la web. Tuve oportunidad de hablar con muchas, de ir sondeándolas y preguntándoles. Al final me dí cuenta que ellas estaban felices. Igual hay todo un cuento súper machista detrás, de la religión misma, en que los hombres eligen a sus mujeres de acuerdo a cómo se comportan. Entonces ellas crecen en este conservadurismo de tener que ser de cierta manera para que los hombres la miren y las respeten. Entonces ni se lo preguntan, yo creo. Pero ellas te dicen que No, esto es por Alá, por Alá, pero en el fondo yo no les creía nada. Creo que estaban sometidas a un dictamen masculino que les ha tocado toda la vida. Y ellas se hacen las cool, que debajo andan vestidas de Prada y no sé qué, pero a mi no me convencían. Yo creo que en el fondo de sus corazones les tienen pánico a los hombres y pánico de que no las elijan. Por que en esa cultura el fin último es casarse y tener familia. En occidente las mujeres pueden trabajar, pueden dedicar su vida a su profesión si tienen ganas y si no quieren casarse ni tener hijos, da lo mismo. Yo creo que siempre me han interesado las mujeres, porque yo también soy mujer. Los hombres me parecen un poco insondables, pero me entretiene tratar de descubrirlos. Es que somos tan diferentes y en ese sentido yo soy lo más pro mujer que hay. Creo que las mujeres somos bakanes. Y en Chile ¿cómo ves a las mujeres? Las veo mucho más fuertes, que han tomado un papel preponderante. Las mujeres son los pilares de las familias en nuestro país. Cuántas familias monoparentales hay, donde la mujer es la que trabaja. Cuántos padres ausentes hay. Bueno, yo vengo de una familia en que mi mamá nos crió prácticamente sola. Tengo un papá encantador y todo, pero ella se peló el lomo trabajando para que nosotros tuviéramos una buena vida. O sea, mi papá nos pagaba los estudios, pero mi mamá fue la que nos mantuvo siempre. Yo vengo de una familia de mucho trabajo femenino y eso me llamó la atención siempre. Mujeres de armas tomar. Y yo siento que tengo esa misma personalidad y mi hija también. No sé, es lo que me tocó vivir y por eso me llama la atención. Pero las mujeres no son lo único que marca tu trabajo. También hay una lucha constante por la igualdad… Sí, porque me parece que si uno tiene una tribuna como la radio o Twitter, donde tengo muchos seguidores, es necesario utilizarlo en pos de las causas que a uno le parecen que son correctas. Yo creo absolutamente en las libertades individuales y que cada uno debe hacer lo que siente. Si uno se enamora de un hombre o una mujer, es problema de cada uno. Nadie tiene que venir a decirle a alguien qué es lo que tiene que hacer en su vida. Yo he utilizado mucho Twitter y la radio para defender a los sin voz. No sólo con la causa homosexual, sino con todas las cusas que defienden la no discriminación. Yo soy súper libre de pensamiento y así es como he criado a mis hijos. No sé, no podría hacerlo de otra forma. Creo que es importante inculcarles sobre el amor, sobre la solidaridad, sobre la ayuda al prójimo… ese tipo de valores. Finalmente así es como soy, es lo que hay (ríe) Dentro de tu vida apasionada ¿cómo logras hacer de tu vida un banquete? Uf! Soy lo más sibarita que hay. Me fascina comer rico. No como grandes cantidades, pero sí me encanta comer exquisito. Me encanta tomar vino rico. Soy bien hedonista. Pero un places también es sentarme en la terraza, con una copa de vino y mirar el parque, o trotar o caminar por el Forestal. No soy de gustos tan sofisticados ni tan caros. Soy feliz con sentarme en la terraza y mirar para afuera. Fotos gentileza María Gracia Subercaseaux Foto portada gentileza Javiera Eyzaguirre

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