Por Diego Andrade

Son pasadas las doce del mediodía. Es viernes y Martín Cárcamo acaba de terminar de animar el matinal. Hace casi dos años que tomó la decisión de abandonar TVN y embarcarse en la aventura de fortalecer las mañanas del 13, un horario que durante muchos años fue bastante esquivo para la ex señal católica.

Hoy es uno de los hombres fuertes de la pantalla chica. Mal que mal está más de 24 horas a la semana al aire, ya sea con “Bienvenidos” o con la nueva versión de “Vértigo”. Se despide de Tonka y se saca fotos con algunas personas que lo fueron a ver al matinal. Camina por los pasillos y llega hasta su camarín. Se mira al espejo, abre una cajetilla y prende un cigarro. La semana laboral termina, pero comienza un nuevo fin de semana familiar. Antes de tomar sus cosas y partir raudo se toma un tiempo para conversar, algo que se nota le gusta hacer.

Con tantas horas en pantalla ¿Hay cansancio en este momento?

Si mucho. Lo que pasa es que del jueves para el viernes es muy extremo, porque el jueves parto a las seis de la mañana y termino a las tres de de la mañana. Duermo un par de horas y me levanto a las seis de la mañana, otra vez. Entonces ahora termino como con la última rayita de energía, pero ya en la tarde me apago absolutamente

¿Te apagas completamente? ¿Cómo es el viernes en la tarde?

Bueno ahora me tengo que ir a grabar unas locuciones para unos comerciales. Después me tengo que ir al supermercado, porque mi mujer tiene que hacer otras cosas entonces me pidió que fuera yo. Luego me voy a la casa y voy a dormir de cuatro a seis y ahí ya me recupero. Además, el fin de semana es para la familia.

El único showoman de la televisión chilena: “Me encanta el humor absurdo”

Llevas casi dos años en Canal 13 ¿Te habías imaginado que estarías cuatro horas diarias al aire y que además conducirías el estelar más visto de la televisión chilena?

No. La verdad no. Sabía que el cambiarme a Canal 13 involucraba un riesgo por un lado, pero también sabía que era una oportunidad. Si no corría ese riesgo no iba a avanzar. Pero nunca me había imaginado un escenario tan positivo, tan soñado. Porque, además de los resultados de sintonía que son positivos y todo, yo hoy día me siento pleno profesionalmente. Estoy trabajando con dos equipos extraordinarios y con dos animadoras increíbles. Por eso me siento orgulloso de todo lo que ha pasado acá en estos últimos años y eso me tiene muy en paz.

En el matinal te has mostrado muy lúdico y en Vértigo también. De hecho, te han molestado mucho ahora último por los besos que te has dado en pantalla con Diana y algunas invitadas a Vértigo ¿cómo te tomas toda es batahola que se genera con lo que haces?

La verdad es que ahora estamos demasiado arriba de la pelota, diría yo. Porque en el Canal todo lo que se pone en pantalla es relevante. Entonces salimos del canal y están todos los medios. Como que todos los programas de espectáculo se volcaron a mirar a Canal 13, pero finalmente yo llego a mi casa y continúo mi vida.

¿Pero tu mujer no te ha dicho nada?

Sí, ahora me dijo. Nunca me dice nada la verdad, pero ahora me dijo “Creo que superaste un poco la cuota ¿Me Entiendes?” Sí, le dije yo. Y eso fue todo.

Con eso bastó y sobró…

Sí. Mi mujer no pierde el tiempo y manda el mensaje clarito. Y la entiendo, porque yo a veces me híperventilo, porque me gusta mucho el peluseo.

¿Y pocas veces tu señora te dice cosas así?

Mi señora en verdad me deja hacer lo que quiera, somos bien libres los dos. Pero sí se preocupa cuando ve que me salgo un poco de los esquemas. Pero en verdad no hay ningún rollo, es muy segura de ella misma y no es para nada celosa. De lo contrario, no podríamos sobrevivir en esta pega, porque tanto ella como yo trabajamos con gente del sexo opuesto.

¿No te dice nada por las imitaciones en el Matinal? Porque tú tienes algo con las mujeres, porque te has dedicado a imitar a puras mujeres…

Sí, a mí me gusta mucho el humor absurdo. Me gusta traspasar un poco la línea y tratar de buscar cosas distintas. Entonces como yo no soy un gran imitador, pero me gusta mucho la comedia, busqué la posibilidad de ser el primer heterosexual en interpretar un personaje femenino en la mañana, que era muy bizarro. Osea, cuando hice de la Rafaella Carrá yo salía acá en los pasillos y la gente me aplaudía. Me decían nunca nos imaginamos que en la mañana un hombre se iba a vestir de Rafaella en el 13. Pero eso me gusta, y mi mujer y los niños me apoyan. De hecho, la primera vez que tuve que depilarme para esto, lo hice en la casa. Y después con los niños vemos los videos, se mueren de la risa y se disfrazan también. Porque ellos entienden que todo esto es un juego. Porque finalmente, todo lo que he hecho durante mi carrera es profesionalizar lo que antes yo hacía como juego. Porque toda mi vida he sido así. Osea, en vez de jugar con el computador o con los autitos, yo jugaba a disfrazarme, a hacer el Festival de Viña y hacía teleseries. De hecho, tengo varias teleseries grabadas con mi familia, todos actuando. Eran veranos completos donde nos íbamos de vacaciones y el panorama era grabar una teleserie, con guión y disfraces..

¿Y tú preparabas todo?

Yo funcionaba como productor, actor, guionista… en verdad todos estábamos involucrados. Es que en verdad tengo una familia donde todos son buenos para el leseo. Entonces, ahí fue cuando me di cuenta que lo que realmente me gustaba era estar sobre un escenario. Y finalmente, lo que hice después fue profesionalizar un juego. Por eso me siento muy afortunado de poder hacerlo. Como que disfruto con eso. Para mí venir a hacer Vértigo no es venir a trabajar, yo lo veo como una fiesta o un carrete. Es como entretenido saber que tengo que hacerlo. La levantada en la mañana por supuesto que es dura, pero yo trato de hacer de todo esto una fiesta.

Martín, el hogareño: “Todas las actividades las hacemos con los niños”

Detrás de su flamante carrera televisiva, Martín lleva una vida familiar bastante estable. Acaba de cumplir 10 años de matrimonio con Carolina Castillo, también periodista, y hace unas semanas llegó un nuevo integrante a su familia: a sus dos hijos (Alfonsina y Luciano) se sumó un tercero, un pequeño niño que adoptaron en Haití y que luego de largos meses de tramitación al fin llegó a nuestro país. Este es un tema sobre el cual no quiere ahondar mucho, porque es un proceso familiar que ha preferido mantenerlo en privado. Porque su familia es lo más importante en su vida y de eso no parece haber duda alguna.

Tú partiste diciendo que en un rato más tienes que ir al supermercado ¿Ayudas mucho en la casa?

No. Ayudo, pero en cosas súper puntuales, porque tenemos las pegas súper bien delimitadas. Afortunadamente, en mi casa trabajan dos personas, una señora y un señor, y él hace todas las cosas que yo no hago.

¿Cómo qué cosas por ejemplo?

Cambiar ampolletas, ver los enchufes, limpiar los autos, hacer muchas veces de chofer. Por ejemplo, yo no entiendo nada de mecánica… todas esas cosas típicas que hacen los hombres con cajas de herramientas y que yo no hago. Soy un tipo más bien femenino que masculino

¿En serio?

En verdad es mi mujer la que sabe de todo eso. Por ejemplo, para ella un muy buen regalo es un taladro. A mí nunca me gustó eso, así que lo dejamos claro desde un comienzo. Mis papás estuvieron casado más de cuarenta años, pero yo viví mucho tiempo de mi vida con mi mamá que es artista y con mi papá que trabajaba en Santiago (Martín siempre vivió en Viña del Mar). Entonces fui criado en un ambiente muy sensible y artístico. Y me gustó mucho eso. Por ejemplo, cuando chico en vez de leer Condorito como cualquier niño, yo veía revistas de decoración. Y hasta el día de hoy colecciono revistas de decoración. Por ejemplo, voy al supermercado, porque me gusta mucho la comida y las cosas ricas…

¿Eres de los que se demoran en el supermercado? Sí, me demoro mucho. Pero no por un tema de precios, sino porque me gusta buscar mucho los productos nuevos. Sobretodo, en las cosas del picoteo. Ahí me salgo bastante del presupuesto…

Y ¿cómo se distribuyen con tu esposa los tiempos para estar con los niños?

Hemos determinado un sistema que es bien estricto, donde todas las actividades las hacemos con los niños. Osea, nostros salimos a comer, de repente, solos los dos, pero en general todo es con los niños. Por ejemplo, yo vengo al trabajo, pero en la tarde estoy con mis hijos. Está mi mamá de cumpleaños y partimos con los niños. Si estamos invitados a la casa de algún amigo, es con los niños. Por eso a veces tenemos que sacrificar algunas cosas, porque no puedes hacerlo todo. Por ejemplo, yo no tengo esa típica reunión con amigos una vez a la semana. No. Cuando yo me veo con ellos es con señora e hijos. Mi mujer trabaja medio día, así que también está en la tarde con los niños y hacemos tareas con ellos, jugamos, salimos a pasear. Mi tiempo se divide entre la pega y la casa. Afortunadamente es algo que nos ha dado buenos resultados y es fruto de la pega que tenemos. A lo mejor, si yo tuviera otra pega las cosas serían distintas…

Pero igual te beneficia el matinal, porque puedes dedicar la tarde para ellos…

Por supuesto, pero también te quita poder ir a los shows del colegio. Pero bueno, todo tiene sus sacrificios.

¿Nunca te han dicho nada tus hijos por no poder ir a las presentaciones en el colegio?

Sí, siempre me han dicho me encantaría que hubieses estado en el show de la mañana… Pero yo les digo que así como no estoy en el show del mañana, estoy a las cuatro de la tarde en la casa y los papás no suelen estar a esa hora en la casa. Es una cosa por otra. Por ejemplo, el miércoles pasado fuimos a tomar once todos juntos en la tarde y generalmente los papás no pueden hacer eso, porque llegan después de las ocho de la noche. Quizás no puedo ir a dejarlos al colegio, pero vamos equilibrando las cosas.

Pero no todos los papás pueden ir a los shows en la mañana…

Si poh. Yo sí me levanto en la mañana con ellos, tomamos desayuno juntos y a los dos mayores los hago dormir yo en la noche. Osea, más que hacerlos dormir es que no hemos logrado que se queden dormidos en sus camas, entonces es todo un sistema muy hippie

¿Duermen todos juntos en la cama?

Se van pasando todos por distintas camas. Entonces tu no sabes dónde vas a terminar durmiendo. Es algo bien de locos en verdad, porque a estas alturas no debería ser así, pero yo también lo hice cuando chico y no pasó nada. Soy un tipo bien normal, por eso trato de no coartarles a mis hijos eso y que cuando se sientan preparados para dormir solos lo hagan. Si quieren pasarse a mi cama, que lo hagan, no hay problema.

Las mujeres de Martín: “Tengo una visión bien femenina de la vida”

¿Qué papel ha tenido la mujer en tu vida?

El más relevante de todos. Yo tengo una relación muy buena con mi mamá, pero a la vez muy intensa. Discutimos mucho y nos apoyamos mucho. Yo tuve una formación muy femenina, porque mi mamá estuvo muy dedicada a sus hijos. Tenía una virtud muy buena para nosotros, porque ella era artista y hacía sus clases de arte en la casa. Entonces yo llegaba del colegio y en mi casa había cuarenta mujeres todos los días. Por eso nunca hice una tarea y me dediqué a la animación. Mi mamá tenía un trabajo y sus ingresos, pero a la vez seguía controlando todo lo que pasaba en la casa. Entonces yo llegaba del colegio y en vez de irme a ver tele, me quedaba con las señoras conversando y ahí empecé a desarrollar una suerte de visión femenina sobre las cosas. Yo soy producto de mucho esfuerzo de mi mamá, en el sentido de que me metió en muchas cosas extraprogramáticas desde muy chico: clases de teclado durante ocho años, de pintura, de deporte, de teatro… mi mamá era la que me llevaba, porque mi papá estaba trabajando en Santiago.

Además, también tuve una relación muy fuerte con mi abuela, y después llegó mi señora, mi hija. En la pega, mis jefas son mujeres. Además, mis programas han sido muy orientados a las mujeres. Entones, yo tengo la sensación de que mi visión de la vida es mucho más femenina que masculina. Soy un tipo cero machista, pero sí me gusta cumplir el rol de ser el proveedor y protector, soy bien Tauro para mis cosas. En mi casa todos hacen la cama, todos cocinan, todos se ayudan. O sea, cuando yo digo que no hago nada en la casa, me refiero a las cosas más técnicas. No significa que si nadie me trae un plato de comida, yo no como. No. Yo me preparo lo que haya o me caliento algo. No me quedo esperando que me sirvan. Y la cama el fin de semana la hacemos entre todos. Y le hago mucho caso a la intuición de las mujeres, porque no se suelen equivocar.

¿Eres mucho de preguntarle las cosas a tu señora?

Las cosas importantes sí, siempre. Y cuando no le hago caso, generalmente me equivoco después. Exceptuando las laborales, que ahí sigo mi intuición, ahí ella me deja seguir más mi guata y hasta ahora ha funcionado bien. Pero sí tomo muy en cuenta su opinión. Pero eso no significa que no tengamos discusiones y peleas como pareja. Yo siempre digo: estamos felices y contentos ahora, pero esta cuestión se va construyendo día a día. No pretendo ser la pareja perfecta, ni el modelo perfecto, porque no lo somos. Pero sí reconozco que las opiniones de ella son muy importantes.

Sé que no quieres hablar mucho de la llegada de tu nuevo hijo a la familia, pero no puedo dejar de preguntarte ¿Estás en el mejor momento familiar?

Sí, lejos. Es un momento muy expectante, de mucho amor y de desarrollo pleno de todas las emociones habidas y por haber

Y también es un desafío me imagino…

Sí, absolutamente, pero súper contento. En el fondo la paternidad la estamos llevando de una manera muy natural. Sin presiones ni cosas extras, sino desde la naturalidad y de lo que nos va naciendo.

Relacionados