Por costumbre, desconocimiento o imitación, se suelen cometer errores en la alimentación infantil. A continuación te contamos cuáles son los alimentos no aconsejados:


- Miel (prohibido): La costumbre de endulzar con miel el puré de frutas o el chupete es sumamente riesgosa. La miel (aunque esté pasteurizada), contiene esporas de Clostridium Botulinum, la bacteria causante del Botulismo. Esta bacteria no puede desarrollarse en medios ácidos, de modo que pasa inadvertida por el tracto digestivo, pero el estómago de los bebés no tiene aún  la suficiente acidez para evitar que se desarrolle. 


- Espinaca y acelga (evitar): Las verduras de invierno (y sobre todo las cultivadas en invernaderos), contienen  nitratos que durante la digestión se convierten en nitritos. Cuando las concentraciones de nitritos son altas se acumulan en la sangre y transforman la hemoglobina a una forma menos eficiente para transportar el oxígeno a los tejidos. El aparato digestivo inmaduro de un bebé no tiene los mecanismos para impedir esto. El pediatra puede notar en el bebé los ojos letárgicos y una tonalidad azulada en la tez. Por eso se conoce como “síndrome del bebé azul”.


- Hígado de pollo (evitar): Por ser una excelente fuente de  hierro y por su textura blanda, los pediatras suelen recomendarlo para los bebés a partir del octavo mes. Salvo que el pollo sea ecológico, puede contener, residuos de fármacos, suministrados al animal, como antibióticos y promotores de crecimiento, creando resistencia posterior a la medicación. 
Además, la concentración de vitamina A es 50 veces más  alta que la recomendada a esa edad, exponiendo al bebé al riesgo de hipervitaminosis.


- Gelatina (restringir): Si bien es un alimento de fácil aceptación y digestión, la gelatina no es tan nutritiva como se cree. La proteína que nos brinda la gelatina no tiene valor nutritivo completo, ya que carece de ciertos aminoácidos esenciales necesarios en el organismo para fabricar tejidos (metionina, lisina y triptofano, por ejemplo). 
Si bien aporta hidratos de carbono y agua (80%), y vienen algunas adicionadas de vitaminas, no es un sustituto de las frutas, ya que no es rica en fibras y minerales. 
Por otra parte, contiene aditivos como colorantes, aromatizantes y edulcorantes, entre otros. Por ende, es un alimento más artificial que natural que no debería estar todos los días en el menú infantil. 


- Bebidas cola (evitar): Contienen ácido fosfórico, cafeína y colorante caramelo. Tres componentes no aptos para niños. 
Se encontraron correlaciones entre el consumo de bebidas cola y el síndrome HDA (Hiperactividad y Déficit Atencional). Muchos niños medicados por déficit atencional son niños que no desayunan o lo hacen con golosinas y bebidas cola.Por otra parte, la formulación de estas bebidas emplea ácido fosfórico, un secuestrante del calcio del organismo, que interfiere en la mineralización ósea de los niños y les ocasiona descalcificación y problemas renales.

- Hamburguesas y alimentos a base de carne molida (evitar). En los niños menores de tres años existe el riesgo  de contraer el Síndrome Urémico Hemolítico causado por la bacteria Escherichia Coli, presente en carnes mal cocidas, sobre todo en carne molida.
Este síndrome es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de tres años. Puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida.
 

Vida Banquete de aconseja! tu eliges cuidarte.

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