Conocer tu piel es clave a la hora de cuidarla adecuadamente de todos los fenómenos que puedan maltratarla o hacerla envejecer. Si queremos cuidarnos al máximo, hay un conjunto de estrategias que podemos llevar a cabo para el cuidado de la piel. Lo más importante de todo es llevar una vida saludable, sin excesos y utilizar cremas hidratantes. En Banquete te damos los siguientes consejos para que, si los combinas todos, puedas tener una piel tersa y delicada. ¡Mira!

 

1) Cuidarse de las bajas temperaturas (hay que abrigarse siempre):

¡Estamos en invierno! El frío seca la piel hasta provocar incluso pequeñas lesiones que no vemos a simple vista. Por eso, protege siempre tu piel y las zonas más sensible que a veces son las que más descuidamos. La piel del rostro y el cuello siempre son las más afectadas, así que utiliza gorros de lana, bufandas, guantes y todo lo que puedas (que esté a la moda) que permita evadir el frío.  

 

2) Cuida tu peso (no se trata de comer sólo lechuga, sino de alimentarse sanamente):

Cuando subimos o bajamos de peso, hay lesiones más profundas que podemos tener en diferentes partes del cuerpo, como por ejemplo, las estrías. Si estás en plan de adelgazar, te aconsejamos hacerlo lentamente, porque debes tener en cuenta que los cambios bruscos de peso reducen la elasticidad y firmeza de a piel. ¡Incrementa la actividad física para tonificar tu cuerpo y cuidar tu piel!

 

3) No te estreses (elige vivir siempre feliz): 

Relájate un poco y olvida el estrés. Ten en mente que hay horario para cada cosa que hacemos durante nuestro día, así que el horario de oficina termina y luego hay que llegar a casa a pasar un buen momento con nuestra familia. Las tensiones del cuerpo provocan que la piel se resienta, se reseque y que pierda brillo. ¡Nada de estrés!

 

4) Haz ejercicio siempre (a moverse se ha dicho): 

Disfuta de deportes de invierno, como esquiar o haz rutinas de ejercicio puertas adentro como en un gimnasio. No olvides aún así proteger tu rostro, ya sea del frío o del sol extremo. El ejercicio es una de las claves más importantes si pensamos proteger la piel de todo nuestro cuerpo, al mantenerla oxigenada adecuadamente y totalmente tonificada. 

 

 

5) Mantén la temperatura de tu cuerpo constante:

Nuestro cuerpo funciona al igual que una máquina (perfecta en el caso de nosotras), así que mantén una temperatura adecuada y constante. Hace frío, pero un exceso de calefacción puede provocar que la piel se seque. Los dermatólogos recomiendan siempre situar la temperatura ambiente alrededor de los 20-21 grados, con una humedad relativa del 40 al 70%.

 

6) No fumes jamás (es lo peor que puedes hacer para tu piel): 

Fumar es lo peor que puedes hacer para tu piel. Todos sabemos el daño que provoca el fumar, no solo de manera interna, sino también externa. Fumar genera la producción en tu cuerpo de radicales libres que tienen efectos oxidantes negativos para la salud y el cuerpo, como la reducción del grosor de la dermis y la epidermis. Esas arrugas que se forman bajo tu nariz, por ejemplo, se aceleran con el paso del tiempo si fumas, junto con otro tipo de consecuencias perjudiciales para la salud. 

 

7) Bebe agua siempre (una piel humectada pasa por tomar mucha agua):


Bebe de 1,5 a 2 litros diarios de agua para mantenerte hidratada el 100% del tiempo. Pasamos en promedio 9 horas durmiendo (sería genial que así fuese, pero sabemos cómo es la realidad) y al despertar lo primero que debemos hacer es beber al menos dos vasos de agua para estimular nuestro sistema digestivo y otros órganos internos. Un dato importante es reducir también el uso de jabones que dañen tu piel en la ducha.