Y se nos fue el 2014. De seguro esta frase ya la estás escuchando hasta el cansancio, pero es la pura y santa verdad. La navidad y el año nuevo están a la vuelta de la esquina. Pero también las grandes cenas, eventos y fiestas de fin de año que ponen en peligro nuestro equilibrio nutricional. Aunque no lo creas en promedio subimos cerca de un kilo y medio en esta fecha y por eso es necesario que puedas tener en cuenta algunos consejillos para mantener una dieta balanceada.

La primera recomendación puede ser un poco obvia, pero en estas fechas solemos olvidarla: tratar de evitar los alimentos hipercalóricos. Uno de los alimentos estrellas de esta época suele ser el panda de pascua, el cual tiene hasta 400 calorías por rebanada. Sí, lo que leíste. Y un vaso de 200 cc de cola de mono puede llegar a tener 250 calorías. Por eso es necesario que tengas conciencia de cuánto estás comiendo, para evitar encontrarte con algún tipo de sorpresa cuando te subas a la pesa los primeros días de enero.

También es bueno que moderes la ingesta de alcohol. Con tanta celebración es casi imposible no tomarse un traguito. Si lo que consumirás no será más que una copa de espumante o un vaso de cola de mono durante la cena de navidad y año nuevo, lo más probable es que no vaya a tener mucha incidencia en tu peso. Pero como solemos llenarnos de eventos de empresas, amigos secretos y todas esas cosas, es casi imposible que sea sólo una copa ocasional. Por eso te recomendamos tratar de evitar todos los tragos destilados (vodka, pisco, ron, etc) y si quieres tomar es preferible el espumante (el trago con menos calorías).

Una de las peores cosas que podemos hacer es comer e irnos a acostar de inmediato. Esto suele suceder ya que las cenas son más tarde o las siestas son irresistibles después del almuerzo. Por eso debes dejar pasar al menos dos horas antes de ir a dormir, principalmente para evitar problemas gástricos serios.

Trata de buscar alternativas light para las cenas de navidad y año nuevo. Generalmente estas comidas suelen ser muy abundantes y ricas en grasas por eso te recomendamos preparar ceviches (de cualquier tipo), pavo (pero si cuero), ocupar verduras como acompañamiento, carnes rojas sin  mucha grasa, frutas de postre, etc.

En las noches trata de comer en platos pequeños. Uno de los grandes errores es que solemos comer grandes porciones de comida en la noche. Según los especialistas la porción ideal es todo aquello que entre en un plato de servilleta. Sabemos que a primera vista suena a muy poca comida, pero confía en que no es tan poco. Si vas a comer ensaladas, te recomendamos que comiences por ellas, porque ayudan a aumentar la sensación de satisfacción.

Cómo puedes ver ninguno de nuestros consejos es tan difícil de llevar a la práctica, lo importante es que tengas conciencia de qué y cuánto estás comiendo. La idea es que no vivas con restricciones, pero cuidarse nunca está de más. 

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