Por Diego Andrade

Es una tarde muy calurosa. Quizás la más calurosa del ultimo tiempo. La terraza del Hotel Noi está soleada y en un rincón se encuentra Javiera Contador. Está terminando una sesión fotográfica e irradia una alegría que contagia todo el mundo. A los 37 años vive uno de los cambios más grandes de su vida: a pesar de estar embarazada, dejará de lado su estabilidad laboral y se despedirá del matinal de Mega. Es que ella no es una mujer tradicional. La maternidad llegó a su vida sin planearla, pero hoy se declara una mujer completamente feliz. Muy feliz.

¿Cómo has vivido todo este nuevo proceso? Porque igual se viene un cambio muy importante en tu vida…

A mí me pasa que soy un poco anormal, lo he vivido con bastante naturalidad. No he tenido mareos, asco, antojos. Es como una alegría constante. Además, como que todo el mundo es mucho más cariñoso. A uno le llega pura buena onda. Te llenas de privilegios, como poder estacionarte en lugares especiales, que antes nunca pudiste usar. Yo no soy muy engrupida con el cuento, pero la verdad ha sido súper lindo el proceso. Además, que ya no tuve nauseas y todo eso. Aunque el otro día un amigo me dijo: “ah, si no te sentiste mal los primeros meses, fijo que al final del embarazo te vay a sentir pésimo”.

Es como típico que todo el mundo inventa teorías…

Sí, es típico. Pero en general todo ha sido súper bonito.

¿Y fue una hija planificada?

No, pero tampoco fue una hija desplanificada. Es que en verdad como que no tuve como el llamado de la selva. Ahora, estando embarazada como que suena súper feo decir algo como eso, pero no tenía la necesidad imperiosa de ser madre. Igual es verdad que el reloj biológico te hace cuestionarte el tema y decir: “A ver no es tu prioridad, pero ¿en verdad te quieres quedar sin hijos?”. Y uno dice: “Chuta, no”. Entonces lo que hicimos con mi pareja fue no ponernos en campaña, pero tampoco me seguí cuidando. Si ocurre, ocurre. Y si no ocurre, bien también. Me parecían súper buenas las dos opciones. Pero al final ocurrió.

¿Cómo fue el momento en que te enteraste que estabas embarazada?

Raro igual. Para hacer honesta me aterré al principio. Me puse a investigar un poco, llamé al doctor. Igual yo creo que lo desconocido siempre genera un poco de temor, porque como uno es más viejita, es más conciente de lo que es la vida. He tenido la suerte de poder viajar y conocer distintos lugares, pero se te viene todo eso a la cabeza y dices: “Oh, oh. Ahora cómo lo hago”. Pero eso dura un período no más. También me pasó con la pega: se me acababa el contrato en diciembre y quién me iba a contratar embarazada… y al final son puros miedos estúpidos y en verdad decidí confiar en que todo iba a estar bien. Y resultó que este ha sido uno de los mejores momentos laborales: me voy de Mega con muchas ofertas y con nuevos proyectos, estando embarazada y todo.

Pero eso es igual es tener bastante suerte, porque no es algo que le suela pasar a todas las mujeres embarazadas. Hay muchas mujeres que deben cargar con el estigma laboral de ser la mujer cacho…

Sí, es verdad. Como que en la interna uno pasa a ser como la mujer cacho. Afortunadamente, eso no pasó en mi caso, pero sí conozco a muchas mujeres que le ha pasado, por más que se diga que la ley está cambiando y todo eso. No me puedo quejar, porque he sido una afortunada. Estoy muy contenta, porque ha sido un período muy lindo en todos los sentidos.

Igual es muy valiente no seguir en una pega segura en estos momentos…

Sí, pero ya no fui así. Nunca fue mi fuerte la estabilidad laboral. Porque siento que la estabilidad como que te aplasta. No tener nuevas alternativas, nuevos horizontes, te achancha…

¿Te paso un poco eso, luego de estar tantos años a cargo de un matinal?

Un poco sí. Siento que aprendí mucho, pero el llamado de la selva es mucho más fuerte que yo. No lo puedo racionalizar tanto. Yo sé que la pega en un matinal es increíble, sé que hay mucha gente que se sacaría los pelos por estar ahí. Todo eso lo sé en mi cabeza, pero en mi guata y en mi corazón me dan ganas de hacer otras cosas. Igual son hartos años levantándome a la misma hora, es un cambio de rutina importante. Yo llevo cuatro años en el matinal, así que es fuerte. Estoy súper agradecida de todo lo aprendido, de todos los reconocimientos, de estar ahora en las encuestas como uno de los rostros mejor evaluados. No te puedo negar que es un súper lindo reconocimiento.

Por eso es raro que te cambies de trabajo…

Todos me dicen que no pueden creer que vaya a dejar mi pega. Pero tengo la posibilidad de hacer cosas nuevas, de tener nuevos proyectos…

Viajes, casa nueva y helados: El gran banquete de Javiera

Me mencionaste que te encanta viajar… Si yo te preguntara qué es lo que te hace feliz en la vida ¿qué crees que no puede faltar en el banquete de tu vida?

Viajar, conocer lugares nuevos. Yo ya tengo planificado irme en Febrero a Galápagos, por un festival de cine donde nos ganamos un premio por mejor guión por “Sal” (película que ella protagonizó y produjo). Después quiero ir a Puerto Natales, donde también se hace un festival muy bonito. Y me voy a ir la primera semana de marzo a Nueva York, que es la última chance que tengo de hacer un viaje embarazada. Yo soy de las que voy a todos lados. Cuando uno trabaja en la tele, como que tienes la suerte de que siempre te invitan a todos lados. Yo igual en el día a día como que me gusta estar en mi casa, pero todo lo que sea “ven y conoce el nuevo hotel de…” yo voy a todas. Voy, voy. Me encanta. Eso en mi lista de banquete es lo más importante.

¿Qué más tiene tu banquete?

Uff mi casa, porque me acabo de comprar una en septiembre pasado. Es la primera vez que tengo casa propia, así que es como un chiche. No saldría nunca de ahí. Me encanta estar en mi casa, encuentro que es preciosa. Yo he vivido en muchas casas, me he cambiado mucho en la vida y muchas han sido muy transitorias, por que vivía llena de pega. Pero esta no. Esta es para vivirla. Además, como viene una hijita, estoy armando la pieza… es todo un proyecto. Para mí es un banquete preocuparte de que tu casa sea un verdadero hogar, cosa que llegues a ahí y sea un placer.

¿Algo más?

A ver ¿qué más está en mi lista de banquete? Los helados. No puedo vivir sin helados. Me gusta el barquillo con helado artesanal, no soy mucho de casata.

¿Cuáles son tus heladerías favoritas?

Cuando chica iba mucho a la heladería Sebastián. El Emporio de la Rosa creo que tiene muy ricos sabores. Hace como un mes estuve en San Pedro de Atacama y probé un helado de Chañaral y pica-pica. Muy rico. Pero en general mis sabores favoritos son el dulce de leche, la naranja, el limón. Los helados de agua tienen que ser cítricos. Pero los otros, bien chanchos: manjar con chips, menta chips… Tampoco como que me da el pellejo de almorzar harto y comerme un helado. Entonces ahí lo que hago es no almorzar y comerme un helado. Feliz.

¿Eres de asado?

Sí, es que estoy emparejada con un argentino. No me puede no gustar la carne. Así que como mucho, aunque no tanto, porque de repente hace un poco mal para el organismo comer en exceso, pero me encanta.

Y más allá de tu banquete ¿tu corazón está contento en este momento?

Sí, tengo una pareja muy linda, que me tiene muy contenta. Estoy enamorada, supongo que él también. Tengo una casa nueva muy linda, que estamos arreglando. En la pega estoy muy contenta, estoy cerrando un ciclo con el matinal y se vienen proyectos muy buenos para el segundo semestre, porque antes viene el nacimiento de mi hija. Además que con esto de estar embarazada, como te dije antes, todo es mucho más bonito. Mi corazón está súper contento.

¿Crees que el 2013 será un buen año?

Para mí va a ser súper distinto. De hecho ya sólo el hecho de tener una hija lo va a convertir en una año muy lindo. Le tengo mucha fe a este 2013.

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