Su nombre comenzó a escucharse a mediados del año 2011. Algunos fashion hunter (cazadores de tendencia) comenzaron a hablar de una chilena radicada en Argentina que confeccionaba una ropa increíble. Afortunadamente, no hubo que esperar mucho para que Karyn Coo se hiciera conocida en toda Latinoamérica luego de ser la ganadora de la segunda temporada de “Project Runway Latinamerica”, el prestigioso reality show norteamericano que busca a las nuevas joyas del diseño de vestuario.

Desde ahí su vida dio un giro de 180 grados. Pero parece que Karyn está acostumbrada a los grandes desafíos: a los 21 años decidió casarse con su novio argentino, se fue de Chile por amor, ganó un concurso internacional, montó su primera tienda y se transformó en una docente del diseño. Pero su vida estaba a punto de cambiar, cuando se enteró que esperaba a su primera hija: Filippa.

Porque la vida de Karyn Coo ha estado marcada por los riesgos y este 2014 no ha sido la excepción: en medio de fuertes cambios en su vida, acepó el desafío de vestir a Carolina de Moras como animadora del Festival de Viña. Y tuvo que enfrentar su primer conflicto mediático luego de que uno de sus vestidos (justo el de la primera noche de festival) fuera intervenido por los asesores de la animadora y cambiara completamente la forma del diseño. Como era de esperarse muchos expertos criticaron el resultado y Karyn tuvo que explicar públicamente que lo que se vio en pantalla no era el mismo vestido que ella había entregado. 

Una mujer decidida, que no teme a los desafíos. Una mujer que se la puede y que hoy quiso hacer un pequeño alto en su agitado día para contarnos un poco más de su historia y transformarse en la nueva protagonistas de “Vidas a la Carta”.

Este 2014 sí que partió bastante movido ¿Cómo enfrentaste todo el impass que ocurrió durante el Festival de Viña?

Mira ese momento fue bien penca, porque uno se prepara un montón para ese tipo de entregas. Además, la Carola era mi clienta ultra protagonista. En ese vestido habíamos dejado mucha pasión, porque toda la gente que trabaja conmigo sabe que si no tienen pasión lo van a pasar muy mal (se ríe). En el fondo era una obra de arte la que le entregué al equipo de asesores de la Carola. Yo nunca pensé que alguien ajeno a mí metería manos en el vestido para tratar de acomodarlo a lo que ellos esperaban. Yo no tenía idea de lo que habían hecho, así que yo estaba súper ilusionada la primera noche de festival: lo único que quería era ver cómo se veía mi vestido y el look completo que habíamos escogido para la Carola. Entonces que aparezca un vestido completamente distinto al que diseñaste, con un peinado diferente… era una falta de respeto. 

¿Lo pudiste hablar con Carolina después?

Sí, lo hablamos, pero lo que pasa es que el tema no era con la Carola. El tema era con su asesor de imagen que empezó a meter mano. Lo que pasa es que no cuesta nada llamar por teléfono si crees que los vestidos no funcionan como esperabas, pero claramente lo que él propuso tampoco funcionó. Finalmente lo más terrible es que la tela de ese vestido no se podía ajustar de esa forma.

El vestido de la discordia 


Pero afortunadamente la tercera noche apareció otro vestido tuyo y las cosas fueron completamente distintas…

Sí. Después de lo que ocurrió la primera noche, los directores del Festival me mandaron a buscar para pedirme disculpas personalmente por todo lo que había pasado. En verdad fue heavy. Igual yo creo que no les quedó otra, porque en ese momento me di cuenta de cómo puedes ejercer presión a través de los medios de comunicación. En verdad, cuando yo twitié mi intención no era lograr lo que pasó, mi interés era que la gente que sigue mi trabajo se diera cuenta de que lo habían modificado y no era lo que yo había entregado. Pero en el fondo fue una bomba mucho más fuerte.

El vestido de la tercera noche


La maternidad que terminó de transformar la vida de Karyn

Hasta hace unos meses Karyn atendía a diario a sus clientas en su tienda de Nueva Costanera. Pero a fines del año pasado cerró sus puertas, pero la razón no era que el negocio había fracasado. No. La llegada de Filippa (hoy de casi ocho meses) cambió radicalmente las prioridades en la vida de Karyn. Se dio cuenta que quería vivir la vida con más calma, sin perderse ni un momento en la vida de su primera hija. 

 

Afortunadamente, he logrado poder construir mi propia rutina gracias a todas las cosas que me han pasado. Al principio yo tenía mi tienda y era una mujer que trabajaba absolutamente todo el día, como muchas otras mujeres que hacen lo mismo. Pero mi vida cambió rotundamente en el momento en que me quedé esperando guagua, que fue un embarazo que no lo tenía programado en esta etapa de mi vida, porque estaba recién empezando a tener más éxitos y frutos de toda la pega de años. Pero la llegada de Filippa cambió toda mi forma de pensar. Primero que todo quería pasar la mayor parte del tiempo con ella, quería disfrutar lo que era la maternidad, que aunque no lo creas esa era un área que yo no tenía desarrollada. Yo pensaba que iba a tener a mi hija y que una nana la iba a cuidar, porque no soy nada de guaguatera, yo soy de perros (se ríe). He estado toda mi vida con un perro al lado y no con niños. Pero finalmente me pasó todo lo contrario a lo que esperaba: desde el primer momento me enamoré completamente de mi hija y decidí que no la iba a dejar sola nunca. Por eso decidí cerrar mi tienda e irme a vivir a una casa donde pudiera armar mi taller, para poder estar a tiempo completo con FIlippa. Llevo tres meses en esta dinámica y estoy completamente feliz, porque aunque en las noches me acuesto agotada, tengo la satisfacción de que pude hacer mi trabajo y estar con mi hija todo el día, ser una mamá a tiempo completo.

Pero los cambios vinieron desde mucho antes, porque durante muchos años viviste en Buenos Aires y de un minuto para otro tomaste la decisión de regresar a Chile junto a tu marido…

Si poh, yo viví en Buenos Aires tres años. Me casé con Andrés, que es argentino y nos fuimos para allá. En la mitad pasó todo lo de “Project Runway” en Miami y a la vuelta tuvimos que vivir una situación personal muy fuerte. Lo que pasó es que nos entraron a robar en Argentina, fue muy heavy: nos tuvimos que cambiar de casa y de barrio, pero en el fondo empezamos a vivir con una inseguridad tremenda. Nos dimos cuenta que no queríamos vivir en una eterna paranoia y por eso tomamos la decisión de venirnos a Chile. Además, justo mi hermana nos encontró un departamento ideal para nosotros dos, así que todo se dio para cambiarnos de país. Creo que mi vida ha estado marcada por situaciones que me han hecho tomar decisiones importantes muy rápido. Por ejemplo, con lo de “Project”: un día una amiga me dijo que estaban abiertas las postulaciones para el programa, me motivó a hacerlo y tenía sólo cinco días para mandar todo mi currículo, porque las inscripciones estaban a punto de cerrarse. No lo pensé ni dos minutos, pero después de enviar todo dije: ¡Qué diablos acabo de hacer! Pero lo que vino fue maravilloso: me terminaron seleccionando, me fui a Miami y terminé ganado el concurso.

 


 

Lo que conseguiste no es menor, porque ganar un programa como “Project Runway” no es fácil. A nivel mundial es un programa muy bien considerado y los ganadores se han transformado en diseñadores súper conocidos…

Totalmente. Para mí es un plus enorme el haber ganado una competencia como esa. Pero lo más heavy es que si lo hubiera pensado dos veces, quizás nunca hubiese postulado. Contarle a mis papás que me iba a meter a un reality ya sonaba raro, porque lo primero que me dijeron fue: Karyn ¿qué onda? Ahí les tuve que empezar mostrar cómo era el programa con algunos videos de las temporadas norteamericanas y explicarles que era una muy buena oportunidad para mí. En el fondo soy una persona a la que le gusta correr riesgos.

Es que tu vida ha estado llena de decisiones extremas. Es bien extraño encontrar a  una mujer que a los 21 años decidió casarse, por ejemplo ¿Qué te motivó a tomar esa decisión tan joven?

No es nada de común. A Andrés yo lo conocí  y a los cuatro meses me pidió matrimonio. Lo más cómico de todo es que nuestro pololeo fue a distancia, yo lo había visto como tres veces en mi vida. No, si claramente me gusta mucho el tema del destino. Creo que todo pasa por algo, pero el tema es si le haces caso a lo que te está pasando o te haces la loca. Cuando hay una corazonada hay que correr riesgos en la vida. 

Llegó el momento de la Alta Costura

Me imagino que ha sido bastante difícil ganarse un lugar en un área donde los diseñadores hombres suelen ser los más más comentados o las estrellas…

Lo que pasa es que en general los hombres son más mencionados en todo: en atletismo, en los artistas, en los comerciales… todo te hace pensar que hay más hombres en este mundo (se ríe). No sé qué es lo que pasa. Pero a nivel mundial existen muchas diseñadoras ultra reconocidas. Afortunadamente, no se me ha cerrado ninguna puerta por ser mujer. Por el contrario, creo que llama mucho más la atención ser una mujer dentro de tantos hombres reconocidos. Lo que pasa es que las mujeres tenemos mucho más desarrollado el área del estilismo, de cómo vestirnos, porque finalmente entendemos mejor muchas las cosas.

Además, has llamado la atención de las grandes tiendas y acabas de lanzar tu tercera colección para Alaniz de Paris…

Si poh. Igual como es la tercera colección, la fascinación no es tan grande. Para la primera había gigantografía, ahora igual me dan menos bola (se ríe).

Pero igual es una aventura embarcarse en un proyecto de esa envergadura, porque generalmente los diseñadores emergentes no quieren venderse tanto al sistema ¿Qué te motivó a tomar ese desafío?

Lo que pasa es que ahora ya no tengo mi tienda, porque quiero hacer alta costura, quiero llegar a gente que tiene otros intereses y otro poder adquisitivo. Estoy muy metida en hacer creaciones a pedido, pero igual me da pena tener que abandonar a la gente que sí quiere tener un Karyn Coo para salir a carretear o para ir a trabajar, pero no quiere gastar tanto mandándose a hacer algo. Ese lado de Alaniz me cubre esas ganas de poder llegar a más gente sin traicionar los sueños que tengo en este momento.

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