Cuidado y embellecimiento:

La miel es uno de los elementos naturales que mayor riqueza tiene a la hora de pensar en un tratamiento de cosmética. Su gran riqueza en vitaminas, minerales y enzimas puede mantener el rostro hidratado, entregándole una textura tersa y suave, gracias a que cumple la función de limpiar radicalmente los poros. Capaz de superar a muchas cremas y lociones, es uno de los mejores exfoliantes y muy importante si tienes una piel sensible, que sufre de manchas o acné, porque tiene propiedades regenerativas y antibacteriales. No se puede evitar el envejecimiento de la piel, pero si puedes luchar contra él. La miel tiene antioxidantes, lo que ayuda tambìén a evitar el impacto del tiempo sobre tu rostro, manos, piernas y brazos. 

¿Cómo lavarse la piel con miel?


Mójate el rostro y más o menos con 1 cucharada de miel en tus manos, espárcela en movimientos circulares. Masajea y luego enjuaga cuidando no dañarte. ¡No te preocupes, que la miel puede ser pegajosa, pero sale con mucha facilidad y no te mancharás. ¡Anímate a usar la miel para verte cada días linda y cuèntanos qué tal te fue!

Relacionados