Para muchas mujeres es un placer culpable y para otras una simple adicción. Es que no hay nada mejor que aquel momento en que abrimos el envoltorio y comemos un pedazo de chocolate, especialmente aquellos días en que el frío cala los huesos. No por nada su nombre científico es Theobroma Cacao, que se puede traducir como alimento de los dioses. Sin embargo, existen muchos mitos entorno a este alimento que suele ser prohibitivo para muchas. Por eso en “Vida Banquete” hemos preparado un completo informe sobre los perjuicios y beneficios (aunque no crean que los tiene) del querido chocolate.

Comencemos con la parte agradable: los beneficios. Lo primero que aseguran los especialistas es que es un muy buen estimulante. De hecho, distintos estudios de la universidad Jesuita de Wheeling (Estados Unidos), establecen que el chocolate permite aumentar el estado de alerta de nuestro organismo y mejora nuestro rendimiento mental. Esto se debe a que contiene teobromina, fenetilamina y cafeína, sustancias altamente estimulantes.

De acuerdo a una publicación de la Universidad de Harvard (el año 2012) se estableció que hay una conexión directa entre el chocolate y la longevidad. En un estudio realizado a 7.800 personas, se determinó que aquellos que comían chocolate regularmente vivían más. Eso sí, el consumo debe ser cuidadoso y no significa que vayamos por la vida comiéndonos una barra de chocolate diaria para vivir eternamente. 

Hace dos años la revista médica Lancet reveló que la existencia de flavonoides (los encargados de darle el sabor amargo al chocolate) otorga cualidades antioxidantes al cacao. Estos componentes suelen estar en aquellos chocolates más naturales y no tan procesados, ya que muchas compañías suelen eliminar esa amargura para disfrazarla de un dulzor adictivo. Con eso, las cualidades antioxidantes también disminuyen considerablemente.

Dejamos para el final una cualidad que a estas alturas parece un mito: el chocolate es afrodisíaco. Esta idea no es tan descabellada como creemos, porque está comprobado que el comer chocolate aumenta considerablemente la sensación de placer en nuestro cerebro, con lo cual se activarían otras sensaciones que nos permiten estar más dispuestas a disfrutar de nuestra sexualidad.

Pero no todo lo que brilla es oro, porque el chocolate también esconde algunas desventajas. Lo más evidente es que es alto en calorías, pero el problema surge cuando comemos sin control alguno. Un consejo es comer el chocolate natural, aquel que está desarrollado a partir de cacao puro. Sigue teniendo calorías como todo lo que consumimos, pero un 70% ,menos que un chocolate procesado.

Otro punto que debes tener en cuenta es que si eres una persona proclive a las migrañas o fuertes dolores de cabeza, lo más probable es que si comes un trozo de chocolate el dolor no cese. La razón la encontramos en uno de sus beneficios: la estimulación cerebral.

¡Ya lo sabes! Comer chocolate no está mal (de hecho, es lo mejor del mundo), pero debes hacerlo de forma moderada para evitar todo tipo de problemas. ¡No pongas restricciones al placer de comer chocolate!

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