Ya no queda nada para que comience una nueva versión del Festival de Viña. A pesar de que muchos alegan que los artistas no son de la talla que se espera, lo cierto es que existe uno que logró agotar todas las entradas. Hablamos de Ricky Martin, el boricua que regresa por cuarta vez al festival, en medio de un renacer en su carrera.

Por eso en “Vida Banquete” hemos querido hacer un repaso por su carrera y sus canciones, porque a pesar del éxito su historia es digna de una teleserie.

La vida de Enrique Martín Morales, comenzó un 24 de diciembre de 1971, en San Juan en Puerto Rico. Desde muy pequeño comenzó a trabajar frete a las cámaras como modelo publicitario, hasta que en 1983 (cuando estaba pronto a cumplir los 12 años) fue seleccionado para ser parte del grupo adolescente Menudo (una de las primeras Boy Band en la historia de la música).

El éxito fue inmediato, pero a pesar de la fama que alcanzó con el grupo, Ricky decidió comenzar su carrera en solitario, cinco años después.

Fue así como en 1990 se radicó en México donde comenzó su carrera solista, siendo parte de “Alcanzar una Estrella II”, una teleserie mexicana que se convirtió en un éxito dentro del público joven y adolescente mexicano. Ahí fue parte del grupo ficticio “Muñecos de Papel”.

Fue en 1991 cuando lanzó al mercado su primera producción, titulada simplemente “Ricky Martin”. Una producción que no sólo le abrió las puertas mexicanas, sino que lo hizo medianamente conocido en nuestro país. Principalmente gracias a una canción: Fuego contra Fuego.

El éxito fue meteórico. Luego vinieron otros discos que sólo ayudaron a afianzar la carrera de Ricky en Latinoamérica. De hecho fue en esa época (1993) cuando Ricky llegó por primera vez al escenario de la Quinta Vergara, como parte del jurado internacional del Festival de Viña.

Ya en 1995 lanzó su tercer disco de estudio (A medio vivir), cuando estaba dando sus primeros pasos en Estados Unidos, siendo parte de la serie “General Hospital”. En ese entonces todas coreábamos “Te Extraño, Te Olvido”.

Para ese entonces su vida privada era un completo enigma. Muy pocas veces se le había visto en lugares públicos acompañado de alguna conquista.  Pero todos pensaban que dada la carga de trabajo, no estaba preparado para mantener una relación sentimental seria. La verdadera razón la sabríamos muchos años más tarde

En 1998 llegó su salto triunfal, cuando la FIFA lo seleccionó para interpretar el himno oficial del Mundial de Francia. “La Copa de la Vida” se convirtió en la canción de moda y vendió más de 12 millones de copias alrededor del mundo.

Para ese entonces las puertas norteamericanas se habían abierto por completo ante él. Unos meses después lanzó su primer disco en inglés (que nuevamente tituló “Ricky Martin”) y “Living La Vida Loca” se transformó en la canción más escuchada de todos los tiempos.

Los duetos no se hicieron esperar. Mientras todos en América Latina hablábamos del primer romance público de Ricky Martin con la animadora mexicana Rebecca de Alba, él decidió unir su voz a Christina Aguilera en “Nobody Wants to Be Lonely”

A pesar del éxito alcanzado, a fines de 2001 Martin comenzó a desaparecer lentamente de los medios. Durante un año se supo muy poco sobre su paradero, salvo algunas presentaciones esporádicas. Todos hablaban que su carrera estaba terminando y que su éxito era sólo otro destello en la historia de la música. Pero el boricua estaba viviendo un gran cambio en su vida, por eso decidió regresar a sus raíces y lanzar el año 2003 un disco completamente en español. Era el tiempo de “Almas del Silencio”, el disco de donde se desprende “Asignatura Pendiente” una canción compuesta por Ricardo Arjona, especialmente para Ricky Martin.

De ahí en adelante la historia musical de Ricky tuvo altos y bajos. Lanzó un par de discos en inglés y una versión unplugged para la cadena MTV. Pero el éxito de antaño no regresaba. A pesar de seguir siendo un éxito en Latinoamérica, en Estados Unidos no pasaba mucho. Pero Ricky Martin no estaba preocupado, porque en su vida se gestaba un cambio de 180 grados. Comenzaba a hacerse cargo de su propia historia y el 29 de marzo de 2010 decidió contar su gran verdad: posteó en Twitter un enlace a una declaración pública, donde contaba a su fanáticas que era homosexual.

Rápidamente los medios comenzaron a hacer un comidillo con todo lo que sucedía. A esto se sumó la llegada de la paternidad, después de que Martin ocupara un vientre de alquiler para tener a sus dos hijos.  Pero a pesar de lo que muchos auguraban, esta revelación terminó revitalizando su carrera. Fue en ese entonces en que lanzó al mercado “Yo, Música + Alma + Sexo”.
 

Luego hizo pública su relación con el puertorriqueño  Carlos González, con quien rompió hace unas semanas en medio de rumores de infidelidad. Pero más allá de todo lo que se diga, lo cierto es que Ricky Martin ha logrado estar vigente por más de 20 años. Por eso es el artista más popular de este Festival de Viña. Por eso te invitamos a que nos cuentes cuáles son tus canciones favoritas, porque recuerda que entre todas podemos hacer de nuestra vida un banquete.

 

 

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